Toca asumir la realidad

En los últimos cinco años aproximadamente, los actos extraordinarios en las hermandades han estado, y están muy presentes, de la forma en la que se pueden ver más pasos en cualquier época del año que en Semana Santa. Hay una gran cantidad de procesiones por aniversarios, quizá un poco irrelevantes, utilizando cualquier motivo para poner un paso en la calle.

Bien, pues hace unos meses, surgió la Magna Exposición en torno a la figura y advocación de Jesús Nazareno, en Córdoba, y tal acto creo que no tiene la repercusión que han tenido diversas procesiones, como la de la Esperanza de Triana en Sevilla, con sus infinitas horas en un recorrido relativamente no muy largo, la salida de Humildad y Paciencia en Córdoba, la cual tuvo gran afluencia de público delante del banderín de Rosario de Cádiz, o algunas más que ahora mismo necesitaría otro artículo para explicarlas.

Recuerdo que, cuando era pequeño, la ilusión para que llegara la Semana Santa, era muy grande. Los actos extraordinarios eran exposiciones, conferencias, Rosarios de la Aurora, o quizá algún concierto o certamen extraordinario. A día de hoy, es todo lo contrarios, cada vez hay menos certámenes, menos exposiciones y muchos, muchos pasos en la calle, muchas procesiones extraordinarias, muchas procesiones magnas.

Poco a poco, la ilusión va en decadencia, aunque sé que nunca se perderá, pero difícilmente sea la misma que antes. Disfrutemos si finalmente se hace de la Magna Exposición en Córdoba, por lo demás, toca asumir la realidad.