Andamos todos o casi todos de vacaciones, unos en las saturadas playas de nuestro entorno peninsular, otros se consuelan con solo salidas nocturnas, discotecas, bares, cines y poco más; otros en cambio siguen confinados, por cuestiones de salud, por simple solidaridad con el resto de sus convecinos o por falta de medios económicos para disfrutar de algún tipo de ocio.
Nuestros mandatarios siguiendo el ejemplo del resto del pueblo también se marchan de vacaciones, como no.
Hay otros más cofrades, que se andan haciendo la pregunta de si habrá Semana Santa en el 2021, cuando lo que quieren saber es si tendremos estaciones de penitencia en el 2021, y es tonta la pregunta, ya que Semana Santa 2021 vamos a tener, es cuestión de dejar pasar las fechas, y sola llegará impasible. Otra muy distinta es ¿cómo estaremos en esas fechas y si la podremos disfrutar con normalidad?, y eso es simple de ver, solo mirar la evolución de este periodo que no he sido yo el que le ha puesto el nombre de “nueva normalidad”, ya que ni es nueva ni es normal.
Los rebrotes surgen por doquier, y es que el personal cumple como puede las medidas de seguridad dictadas, pero no consigue dominar este galopante Covid-19, que apoyándose en el personal va saltando de grupo en grupo y por lo que demuestran las cifras, es el único que no está de vacaciones.
Es el personal el culpable de que siga corriendo y viajando entre nosotros este maligno y diminuto enemigo, es el personal el único culpable.
Pero además tenemos algunas asignaturas pendientes de resolver antes de la Semana Santa, tenemos el inicio del curso escolar, tenemos el retorno a las aglomeraciones de las grandes ciudades con el retorno al trabajo, con la necesidad de transporte, de llenar las cadenas de producción y una infinidad de posibilidades que nuestro enemigo sabrá utilizar, y que como estamos de vacaciones, no hemos preparado ninguna medida, ni estrategia en favor de nuestra vida, para evitarle complicaciones a nuestros iguales, a nuestros compañeros y nuestros niños, lamentablemente seguimos de vacaciones.
Yo entiendo que son necesarias, y tanto que lo son, pero el sentido común me dice que no es el momento más indicado para llevarlas a cabo de una manera tradicional, sobre todo teniendo en cuenta que el Covid-19 no está de vacaciones, al contrario, está viajando de un lugar a otro de forma asintomática sin hacer apenas ruido y nos va ganando esta batalla silenciada y silenciosa.
¿Semana Santa?, para mi es importante, muy importante, pero todavía no, ahora lo que necesitamos es una eficaz vacuna, barata, accesible a toda la población, y en tanto llega necesitamos una programación exhaustiva de cada una de las actividades esenciales para nuestra sociedad, una perfecta planificación de cada de faceta de nuestro sistema productivo, y esperar a la llegada de esta vacuna salvadora.
Para esto lo que necesitamos una dedicación plena, sin vacaciones, ni pausa, ya que las fechas del aumento de los problemas están próximas, y seguimos estando de vacaciones, creo y perdonen mi insistencia no es el momento.
Todos estamos de vacaciones, todos menos el Covid-19, recuerde.





