El viejo costal, Opinión

Treinta y tres soledades, y tres horas

Parece que las cosas de nuestro mundo vuelven a ordenarse, eso si poco a poco, dándonos satisfacciones y algún sobresalto inesperado, viene la frase a tenor de la pública oración de una señora en una red social, donde se dirigía a la Virgen del Rocío y con esa sinceridad propia de dos madres que hablan sabiendo lo que dicen, la señora le decía “Después de tanto tiempo, anda que no habrás dormido bien esta noche ya en tu casa”.

Y es que la soledad de su ermita, y de su santuario ha sido un dolor constante, constante entre los que como yo, que no siendo rociero, te han tenido presente en cada una de las facetas de su vida, no soy rociero, nunca hice el camino y a pesar de eso he presenciado en la aldea algunas de tus salidas, inexplicable respuesta a tu llamada silenciosa a mi corazón, he vivido y sentido cómo escuchas a cada uno de los cientos de miles que a ti acudimos llenos de esperanza, con dolor, llenos de terrenales peticiones, llenos de pecados infinitos, y tú Madre paciente siempre tienes una mirada de compresión, de perdón, de terrenal entendimiento, y tu manto dispuesto a acoger al más impresentable de los pecadores, y es que tu amor de madre no tiene fin, es eterno, infinito, y regalado.

Por fin podré presentarte en tu casa al último de mis tesoros más queridos, como hasta la fecha hemos ido haciendo, y tú lo sabes, con cada uno de los que Dios nos ha regalado en forma de nietos, y es que Madre mía, hasta ahora no has regresado a tu casa, Pastora eterna de las almas, por fin en casa, en tu casa, desde donde eres amparo y cuidadora de nuestras almas y eterna protectora.

La noche de ayer, veía, bueno más que ver, oía, como en una especie de “déjà vu” una atemporal final de los carnavales de Cádiz, ¿será que no es junio? Seguida al día siguiente con la misa de romeros, y todas estas cosas me hacen estar liado en un extraño ciclo de raros tiempos y desorden absoluto, desorden que releyendo la prensa de la semana, como casi siempre me pasa, los fines de semana son una pieza clave para actualizar y saciar el hambre de información.

He podido comprobar que hay cosas que no se mueven, que siempre están ahí, constantes y perennes como las constantes manifestaciones de la “plataforma Mezquita – Catedral de Córdoba Patrimonio de Todos”, donde se lamentan que la Mezquita Catedral tenga como prioridad su uso religioso, y no pude menos que sonreír pensando que esta actualidad es una locura, no como en siglos pasados, que en lugar de oración, era una cancha de bolos, señores sepan ustedes que las mezquitas y posteriores catedrales han de dedicarse a cosas ajenas al uso religioso, de delirante ya que ellos mismos manifiestan en su escrito “en reconocimiento a sus excepcionales valores andalusíes y por constituir una de los principales ejemplos de la arquitectura religiosa del islam”.

Y esta petición es la que me ha vuelto a la realidad de una Córdoba incoherentemente ciega con la religión, y con los que la practicamos, salvo que fuese la monoteísta islámica, que entonces la Mezquita seguro que pasaría a ser solo Catedral, el caso es poder llevar la contraria, con o sin razón.

Ya me di cuenta de que ésta es mi Córdoba habitual, regrese a la Córdoba de políticos sin programa, sin tolerancia alguna a los cristianos y a sus cosas, no saben que en cosas de esta índole, cada uno se atrinchera en sus ideas políticas y nadie cambia de bando, por muy razonados que sean tus argumentos, aunque uno de ellos sea “compartir con ellos todo lo que tienes incluida la Mezquita Catedral”.

Viendo que todo está dentro de la normalidad, la Virgen del Rocío de regreso a su Ermita, el carnaval finalizado y la plataforma Mezquita Catedral Patrimonio de Todos, solicitando que no sea de todos, créeme Madre mía, que el que va a dormir tranquilo esta noche en mi casa voy a ser yo, después de mantenerme despierto para presenciar uno de los tres salto a la verja que Almonte nos debe y rellenar estos treinta y tres meses de soledad.

Que poco dura la felicidad en la casa del pobre, ha querido Ella, que su salida sea corta muy, muy corta, y volver rápido para su Santuario, tres horas de gloria, pero que poco, quizás el sofocón de la noticia del estado de Ondo, en Nigeria, donde medio centenar de cristianos han sido masacrados por yihadistas, ante lo que Ella ya no pudo más, y rogó a Almonte que la llevasen a su casa, y es que ante sus deseos hasta la solida tecnología aeroespacial se vuelve inútil, se vuelve débil, vuelve Dios a escribir por derecho con renglones torcidos, Él nos ha dado treinta y tres meses de soledad y solo tres horas de gloria.