La discoteca Picadilly es la autora de la escandalosa imagen con la que proclama «la diversidad, tradición y cultura»
Un nuevo ataque a los cristianos vuelve a consternar a la sociedad coincidiendo con un momento tan importante como la Cuaresma, tiempo de conmemoración de la Pasión del Señor.
La polémica se ha generado por la públicación del cartel oficial anunciador de las Fallas de Valencia de la discoteca Picadilly, el cual está protagonizado por una Drag Queen caracterizada como la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad.
La composición ha sido realizada por el artista y creativo local Eduardo Jairycovich, y cuenta con la presencia de la Drag Liz Dust que encarna a la Virgen de los Desamparados en la tradicional ofrenda floral.
La desafortunada imagen está revolucionando a los medios de comunicación de toda España y a los propios vecinos, que no comparten esta visión de la talla Mariana.
El artista explica en el diario El Español a raíz de su cartel que «es importante hablar de la necesidad de una diversidad visible y de la inclusión en una sociedad en la que tristemente aún sigue habiendo mucha exclusión, sobre todo en sectores tradicionales».
Además, el propio autor de la obra se ha pintado en el cartel como niño Jesús adulto, todo ello como forma de inclusión de la cultura tradicional en su proyecto, pero con un resultado bochornoso que hiere los sentimientos de los creyentes.
Y, por último, la pintura es un homenaje al colectivo EGTBI, en el que cualquier alusión al Señor y la Virgen carece de sentido.
Estamos por tanto ante un nuevo ejemplo de ofensa a los cristianos, que una vez más sufrimos un grave menosprecio hacia la libertad religiosa.





