Un mandato para revolucionar Palmeras

Raúl Torres acaba de obtener el refrendo unánime de la Asamblea General de Hermanos de la Hermandad de Palmeras para continuar al frente de la Corporación Claretiana los próximos cuatro años en el Cabildo de Elecciones celebrado este domingo en la sede de la cofradía del Miércoles Santo. Raúl Torres Ruiz acudía con tal objetivo a la reelección en solitario con una Junta de Gobierno renovada que aporta un mayor número de rectorías y asume mayores retos al disponer de un programa de trabajo ambicioso que, sin mermar en lo más mínimo su actual proyecto social, se enfrenta ahora a una renovación de la hermandad en la calle comenzando con la hechura de su Crucificado Titular.

El nuevo proyecto de esta junta de gobierno, más allá de la nueva Imagen que constituye un auténtico desafío desde el punto de vista patrimonial y económico, se complementa con la auténtica prioridad de la hermandad, la acción social o eje vertebrador de toda la actividad cotidiana que desarrolla a lo largo del curso cofrade, así como el crecimiento humano, en forma de incremento en la nómina de hermanos y el patrimonial que paulatinamente, y siempre en función de las posibilidades financieras de la hermandad, aspira a concretarse en el nuevo proyecto de culminar algún día el misterio de la Sagrada Lanzada.

Han sido numerosos los imagineros que están participado en esta terna; algunos con un boceto en barro o dibujo, todos con un presupuesto bajo el brazo que la Claretiana Hermandad, además de decidir sobre su autor, deberá abordar con rapidez habida cuenta el estado de conservación de su actual Crucificado. Preguntado Raúl sobre lo primero que acometerá en su nuevo mandato a partir del mes de junio, nos comenta que ellos no tienen vacaciones, que ya está realizando un cartel para la recaudación de fondos que permita junto al resto de fórmulas puestas en marcha para obtener financiación -lotería, rifas, teatro, concierto y festival- lograr en el menor plazo posible acometer la hechura del Titular mediante cuestación, no solamente a los hermanos y al barrio de Palmeras, sino a todo el pueblo de Córdoba, al que se dirige desde estas líneas para solicitar su ayuda con una pequeña aportación. Insiste Raúl en que no se trata de ningún capricho, sino del lamentable estado de conservación de la escultura, que desconoce cuánto tiempo puede aguantar y que sufre en cada «levantá».

Fue durante el trascendental Cabildo Extraordinario celebrado el pasado 12 de marzo en el que la Hermandad de Palmeras dio el primer paso encaminado a la hechura de su futuro titular cristífero; cuando Raúl Torres concretó que optaba a la reelección como hermano mayor de la cofradía de Poniente. Una intención que se ha visto confirmada con el refrendo a su candidatura por los hermanos de la Corporación.

De este modo, Torres concreta su compromiso con la hermandad y el de toda su junta de gobierno, en base a un proyecto que tuvo su inicio hace ahora cuatro años y que, el desarrollo de los últimos acontecimientos, ha logrado dar un giro copernicano a la realidad de una de las corporaciones que menos se había significado en lo que a crecimiento se refiere y que en las últimas fechas parece haber adquirido una revitalización inusitada y evidente que tendrá su prolongación en los próximos cuatro años.