Un Miércoles de Ceniza «estático»

Se acerca el inevitable inicio de una Cuaresma vacía anticipada que tomará la línea de salida el próximo Miércoles de Ceniza. Un Miércoles de Ceniza totalmente diferente a los anteriores que hemos vivido, un Miércoles de Ceniza que vuelve a acoger como acto central de las Hermandades y Cofradías de las ciudades andaluzas, el Vía Crucis, y lo hará con la palabra «estático» como marco común en todos los lugares en los que se celebra.

Sí, estático. Este año no habrá traslados de ida ni de vuelta a la catedral, ni Vía Crucis en las calles y plazas de nuestros municipios, y es que es indudable el hecho de que el movimiento y no solo en los espacios abiertos, más aún en los cerrados, es un ente totalmente incompatible con la situación a la que nos estamos acostumbrando. Por lo tanto, los Consejos, Agrupaciones, Parroquias y Obispados se han visto obligados a tomar la decisión de suprimir todo lo que provoca movimiento en grandes y pequeños escenarios abiertos (traslados, procesiones, Vía Crucis públicos…) y limitarlo en el interior de los cerrados. Este es el caso de algunas capitales como Sevilla, Jaén y Cádiz cuyas Imágenes designadas para presidir sus respectivos Vía Crucis no se moverán del altar mayor en comparación con otras ocasiones. Ni siquiera la ceniza podrá reposar sobre nuestras cabezas como han sentenciado algunas Diócesis.

No será el Miércoles de Ceniza más esperado pero de seguro que quedará grabado en la historia de todas las personas que pudieron asistir a este acto. Poco más que añadir, sino esperar a que todo acabe.