Una marcha dedicada a José Antonio Primo de Rivera

Es fúnebre. Sus compases; melancólicos, tristes y graves. Quizá para representar musicalmente la muerte injusta de un personaje carismático que dedicó su inteligencia a encontrar los problemas de una España hundida y sin valores. Este ideario se llamaba José Antonio Primo de Rivera, y Pascual Marquina es el autor que le dedicó esta marcha: ¡Presente!

Pascual Marquina Narro fue un gran compositor que estudió en el Conservatorio Superior Municipal de Música de Barcelona. Dedicó su vida a la música, profesión que le llevó a dirigir varias bandas de música militares y componer célebres obras. Fue director del Teatro de la Zarzuela y entre sus obras encontramos títulos muy conocidos como el de la marcha Procesión de Semana Santa en Sevilla o los pasodobles Cielo Andaluz y España Cañí.

No sabemos cuál fue su relación con José Antonio Primo de Rivera – hijo del dictador Primo de Rivera, abogado, político y fundador de Falange -, a quien le dedicó esta obra que lleva por nombre ¡Presente! Al igual, es una incógnita la fecha de la composición, aunque se data a principios de los años cuarenta del pasado siglo, pocos años después del fusilamiento de José Antonio.

La marcha fue editada en la revista “Harmonía”, fundada por Mariano San Miguel, y forma parte del género fúnebre de las marchas procesionales. Sin embargo, es muy probable que Pascual Marquina no pensara en escribir sus partituras para interpretarlas en una procesión religiosa. Como curiosidad, sus notas incluyen un breve fragmento del Cara al Sol, himno de Falange compuesto por Rafael Sánchez Mazas y Agustín de Foxá entre otros.

La única grabación que existe de la marcha pertenece a la Banda de Música Filarmónica Beethoven de Campo de Criptana (Ciudad Real) para un disco de marchas procesionales que editó en 1999. La renombrada Banda de Música del Carmen de Salteras pudo haberla montado para su disco “Un Recuerdo”, que recoge marchas de Marvizón y José de la Vega. Pero no lo hizo. ¿El motivo? El mismo por el que ninguna banda se atreve a interpretar la marcha: el carácter político de la persona a la que va dedica a pesar de la gran calidad musical de la obra.

Aunque es cierto que existen otras marchas fúnebres destinadas a otros personajes políticos, como España Llora, Alfonso XII, Marcha fúnebre a la muerte del General Chinchilla o A la muerte del General O’Donnell; que curiosamente se interpretan en Semana Santa.