Una mujer sufre una aparatosa caída en pleno centro de Sevilla debido a la cera no retirada tras la Semana Santa

La persistente presencia de cera en las calles, tres días después del fin de la Semana Santa, continúa provocando accidentes entre peatones y motoristas. El Diario de Sevilla ha adelantado los detalles del suceso.

Un desafortunado incidente ha tenido lugar esta tarde en el corazón de la capital hispalense, cuando una mujer ha resultado herida tras resbalar de forma aparatosa sobre restos de cera acumulada en la vía pública, vestigio aún latente de las recientes celebraciones de Semana Santa. El suceso, que ha generado gran preocupación entre los transeúntes, ha tenido lugar en la confluencia de las calles Velázquez y O’Donnell.

Según informa el Diario de Sevilla, que ha dado la primicia, la víctima perdió el equilibrio a causa del pavimento impregnado de cera derretida, que en combinación con las elevadas temperaturas ha convertido ciertos tramos del centro histórico en auténticas trampas resbaladizas. Tras la caída, la mujer habría perdido brevemente el conocimiento, motivo por el cual fue necesaria la inmediata intervención de una ambulancia del 061, así como de efectivos de la Policía Local.

Este lamentable episodio no constituye un hecho aislado. Durante los últimos días, varios motoristas han sufrido accidentes similares en la calle Laraña, una de las arterias más transitadas por las procesiones. La acumulación de cera —habitualmente depositada por cirios durante los cortejos procesionales— sigue sin ser retirada completamente, lo que ha generado críticas por la demora en las labores de limpieza municipal.

Vecinos y comerciantes del centro han manifestado su inquietud ante la peligrosidad que entraña esta situación, instando a las autoridades a acelerar la eliminación de los residuos cerosos antes de que se produzcan nuevas desgracias.

El estado actual de algunas calles sevillanas plantea una preocupante disyuntiva entre el fervor tradicional y la seguridad ciudadana, cuya resolución no debería prolongarse más allá de lo estrictamente necesario.