El Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla recupera la costumbre, ya emprendida entre los años 1997 y 2008, de anunciar el Día de la Virgen mediante un cartel que supone la difusión y puesta en valor de un rico patrimonio artístico que gira en torno a la iconografía histórica de la imagen de Nuestra Señora de los Reyes, a través de un amplio muestrario de representaciones plásticas que vienen a demostrar la universalidad de su devoción, traspasando las fronteras de la Archidiócesis hispalense.
La presentación ha tenido lugar en la Sede del Consejo General de Hermandades de Sevilla (C/ San Gregorio, 26) este jueves. Un cartel cuya original elección ya era anticipada por el propio Consejo. Se trata de una pintura de Bernabé de Ayala, fechada de 1662, que se encuentra en Lima. Al respecto de su elección, el vicepresidente del Consejo de Hermandades José Roda Peña ha subrayado que «la devoción hacia nuestra patrona trasciende las fronteras de Sevilla, incluso las de nuestra Archidiócesis». En concreto, la obra lleva por título «Virgen de los Reyes en su altar de la catedral de Sevilla» y se conserva en el Tribunal Constitucional de Lima, capital de Perú, cuya sede se encuentra en uno de los principales edificios históricos de la capital del antiguo virreinato sudamericano, curiosamente conocido como la Casa de Pilatos, a semejanza del palacio sevillano.
El cuadro original muestra unas generosas proporciones de 240 cm de altura por 176 cm de ancho. La imagen de la Santísima Virgen de los Reyes aparece entronizada dentro de su tabernáculo de plata gótico, encajado en el cuerpo principal del retablo barroco que preside la Capilla Real, representado con ambición realista. Este último constituye una interesante muestra de la arquitectura en madera, debida al maestro ensamblador Luis Ortiz de Vargas, quien lo talló entre 1644 y 1649.
En la pintura se aprecia con claridad el programa figurativo, de naturaleza escultórica, que acompaña a la Virgen en su altar, constituido por las efigies erguidas y de cuerpo entero de San Joaquín y Santa Ana, y los medallones con los bustos de San José y las santas Justa y Rufina, además de las figuras y cabezas de ángeles, perfectamente emparejadas, que pululan por todo el retablo. Precisamente, el análisis de los rostros de toda esta panoplia de personajes ha servido para que los especialistas puedan fundamentar una serie de atribuciones a Bernabé de Ayala, como el lienzo de la Asunción de la parroquia de Santa María la Coronada de San Roque (Cádiz).
Nacido en Jerez de la Frontera hacia 1620/1625, según el testamento fechado en Sevilla en 1664, Bernabé de Ayala fue hijo de Dionisio Ramayo y de Ana de Paula de Ayala y hermano de Francisco Rendón, orfebre. Contrajo matrimonio hacia 1650 en Sanlúcar de Barrameda con la jerezana Leonor de Vargas, antes de instalarse en Sevilla, donde desarrolló el grueso de su carrera. Discípulo de Francisco de Zurbarán, precisamente su única obra firmada es la «Virgen de los Reyes en su altar de la catedral de Sevilla», obra de evidente modestia.
A pesar de ella, como hemos comentado, se le han atribuido un importante número de obras de cierta calidad cercanas a la producción del maestro extremeño, entre ellas los lienzos de los arcángeles de la Capilla de San Miguel de la Catedral de Jaén y series semejantes de ángeles y sibilas en colecciones particulares sevillanas, o el Cristo coronando a San José del Museo de Bellas Artes de Sevilla, restituido en la actualidad a Zurbarán. En 2006 se incorporaron al Museo de Bellas Artes de Sevilla dos lienzos de carácter zurbaranesco, Santa Lucía y San Roque, relacionados con otras series de santos y santas de cuerpo entero en iglesias sevillanas también atribuidas a Ayala. Fue uno de los fundadores de la academia de dibujo de Sevilla, creada en 1660 por Murillo y Francisco de Herrera el Mozo, y permaneció en ella hasta 1671.
No habrá procesión
Cabe recordar que el Cabildo Catedral de Sevilla junto con la Asociación de fieles de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando comunicaban hace unos días la suspensión de la procesión de la Virgen de los Reyes el próximo 15 de agosto, “siguiendo las recomendaciones de la normativa civil vigente por la situación epidemiológica actual”. No obstante, se mantendrán los cultos como el besamanos, que tendrá lugar los días 4 y 5 de agosto. En este caso, “el beso de los fieles se sustituye por una reverencia”, destacan desde el Cabildo.
La Virgen de los Reyes se entronizará en la puerta de la Capilla Real, mientras que los fieles accederán por la Puerta de Palos y saldrán por la Puerta de Campanillas. “Para evitar aglomeraciones –han apuntado- se ruega no demorar en exceso el acto”. Asimismo, instan a mantener las distancias de seguridad recomendadas y “atender en todo momento las indicaciones del personal de la Catedral en aras de salvaguardar la seguridad y salud de todos”. Un esfuerzo y una comprensión que el Cabildo “agradece profundamente a todos los fieles y devotos”.
El besamanos será de nueve de la mañana a dos de la tarde, y de seis a nueve de la noche, el primer día; y sólo en horario matinal el día 5. Con respecto a la Novena, se celebrará del 6 al 14 de agosto, como viene siendo habitual en el Altar del Jubileo. Se mantendrán “sin alteración” las tradicionales Misas matutinas a las ocho y a las diez. Por la tarde, a las ocho, está previsto el rezo del Rosario, la Novena y la Misa, predicada por Antonio Jesús Báez, vicario episcopal de la Vicaría Sur y párroco de Nuestra Señora de la Asunción, en Osuna. La Eucaristía, además, será retransmitida vía streaming por el canal de Youtube de la Catedral.





