Unas elecciones que van para largo

Cuando esta semana se anunciaba que el Vaticano había dado validez a las elecciones de Monte-Sión, parecía que la normalidad volvía a las Hermandades. El hecho de que Sevilla sea una ciudad que cuenta con diversos medios que siguen de cerca todo lo relacionado con las cofradías provoca que ciertos temas no pasen desapercibidos sino todo lo contrario.

Ahora las miradas parecen centrarse en la Hermandad de San Roque que, tras haber celebrado unos comicios donde los hermanos han ejercido su derecho a voto, ha iniciado una etapa donde la normalidad brilla por su ausencia. A las visitas que realizan algunos miembros a estancias palaciegas se suma una legión de seguidores que no parece aceptar lo que la mayoría de los hermanos han decidido.

El problema no parte desde que se revela quién estará al frente de la Hermandad los próximos años, sino que la campaña ha sido orquestada previamente, incluso antes de que se anunciasen oficialmente las candidaturas que se enfrentarían en las urnas. Las ideas comenzaron a engendrarse con tal secretismo que incluso se conformó un plan en caso de que no se alzase con la victoria la candidatura deseada. Y visto que no ha sido así, las voces discordantes tienen preparadas una serie de movimientos que siguen su curso empañando la imagen de esta corporación del Domingo de Ramos.

No contentos con las visitas al Arzobispado, pretenden ahora continuar presionando diversos sectores dentro de la misma corporación en vez de unir filas en unos tiempos complicados donde al final salen perdiendo todos. Habrá que estar al tanto de los próximos movimientos, a pesar de que incluso ya han recibido respuestas -no solamente una- desde organismos superiores.