En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

¿Volveremos a ver la normalidad anterior? Hasta siempre, «Sobrino»

Buenas a todos, espero y deseo se encuentren bien, porque la verdad con lo que está cayendo por casi todos los sectores que nos rodean, es complicado que no nos toque alguno de nosotros. La situación tanto a nivel sanitario como económico, está salpicando a muchas personas y para ello, es ahora cuando más unidos debemos de estar.

Nos encontramos cada día con noticias de que la pandemia llegan ya los rebrotes, quizás ayudados por la imprudencia de muchos, que no están siendo muy sensatos. También ahora que si se propaga por el aire y si es así, vamos a parecer más que personas normales, vamos a parecer como astronautas con una serie de protectores que seremos irreconocibles. De verdad, tanta información que da tantos tumbos hacia un lado u otro, nos va a volver a más de uno loco, sino lo estamos ya.

Debemos de ser sensatos y prudentes dentro de las normas que requieren para no contagiarnos de esta maldita pandemia que nos ha dejado muy tocados y afectados. Nos hemos quedado sin nuestras tradiciones y nuestros hábitos. Todos esos que nos hacían felices y nos mantenían con ilusiones de seguir cada día. Ahora después de contemplar como se suspendía “nuestra Semana Santa”, y digo nuestra por qué siendo una Semana Santa, cada uno de nosotros la vivíamos a nuestra manera peculiar y especial. Que ganas de volver a vivirla, valoremos lo que hemos tenido para la próxima vez.

Para cada uno de nosotros tiene sus connotaciones que la hacen distinta y especial a otra. La vida de nuestras hermandades se están viendo muy afectadas por la mala situación económica, cómo la de cada uno de nosotros. Aún así hay hermandades que se desviven por la labor social, mientras no veo muchas más organizaciones sociales que tengan esta implicación social. Y digo organizaciones porque con la leña que nos dan a los que olemos a incienso y nos movemos por una religión cómo la católica, es para que no alcen la voz tanto y sigan echando cortinas para desviar nuestra atención de lo que ellos hacen y a la misma vez no hacen.

De esta manera hay la hermandad del Descendimiento, ha vuelto a abrir su comedor social para esos niños que sus familias, no tienen medios suficientes y al encontrarse los colegios cerrados pues se acumulan esos problemas. A la Sra. Ministra de Educación, la Sra. Celaá, que da tumbos en función si el día de antes ha tomado algo para ir al baño o no, debería de pensar de la labor que hacen unos y otros mientras ella sigue dando sus carreras para llegar, a donde ustedes se pueden imaginar.

El proyecto seguirá la línea del pasado año, el concepto es dar sustento alimenticio a los niños de Caritas Parroquial, de manera que tengan asegurado el almuerzo de todos los días y la merienda. Para esto, cuentan con la ayuda de GECI, como ya lo hicieron el pasado año, al que se le suma una hermana de la Hermandad que completará dicha merienda.

La Hermandad del Descendimiento sin ningún tipo de ayuda o subvención, desembolsará lo correspondiente a los menús diarios de los niños durante las 9 semanas que tendrá de duración dicho comedor, por lo que desde luego tendrá que apretar al máximo el resto de sus partidas presupuestarias, para poder seguir adelante. La Hermandad ha abierto la aplicación “bizum” para poder recibir donativos y seguir con su labor social en estos tiempos duros y difíciles. Las hermandades no solo viven para sacar a sus imágenes en Semana Santa realizando catequesis, sino una labor social muda que hay por detrás que no se conoce.

Ahora cambio de tercio, pero este tercio no me gusta. Este tercio es para hablar de ti, Antonio el “sobrino”, de Javi. Si aún recuerdo esas noches en mi taberna con tu tito. Esos ratos después de los ensayos con tu Jesús Caído donde nos encontrábamos allí de tertulia. O como no recordarte cuando cantabas allí al lado de tu tito. Es difícil no asociarte a tu tito en cada instante que pienso en ti. Tu tito Javi, el otro día leía en una red social que ya se los explicarás que ha pasado. Es cierto que cuesta trabajo entender muchas cosas en esta vida y esta es una de ellas. Ahora te pido que cuides de todos los que tu ya sabes, desde allí arriba. Nos veremos algún día y volveremos a recordar aquellas anécdotas de juventud.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup