Con el brillo latente en la mirada de las terribles imágenes que se han vivido en Doñana en los últimos días, el universo rociero intenta recuperar su latido cotidiano. Con la mirada puesta en esta premisa, esta madrugada del 28 de Junio, víspera de la festividad de San Pedro, Patrón de Almonte, la Virgen del Rocío ha vuelto a su camarín.
La Virgen luce la saya donada en 1961 por la familia Cepeda, diseñada por Joaquín Castilla y conocida popularmente como “de la garrapata”. Por su parte el Pastorcito viste el traje que le regaló la Asociación de Vecinos del Rocío en 2015, confeccionado por José Manuel Vega.
Además, las flores que acompañan al vestido son las orquídeas que ya luciera en 2013 en la procesión por las calles de Almonte en el último traslado.




