Hay imágenes que trascienden del mero contenido informativo de un medio de comunicación y se convierten en la corriente de transmisión de un sentimiento que late en la esencia misma del alma de todo aquel individuo que se siente cofrade. Fotografías que adquieren un significado mucho más profundo que la simple vivencia que reflejan ya que encierran una verdad absoluta imposible de explicar con palabras, que se siente o no se siente.
Así ocurre con la imagen que ha difundido el Community Manager de la cuenta oficial de la Hermandad del Prendimiento. Una instantánea que muestra una estampa de Nuestra Señora de la Piedad y Nuestro Padre Jesús Divino Salvador en la Plaza de San Pedro de Roma. Una imagen que delata y evidencia que quien se siente cofrade se siente los 365 días del año, cada segundo de su devenir cotidiano, convirtiéndose en un modo de vida y en una herencia indisoluble a su propia existencia que se transmite de padres a hijos, de generación en generación.
La imagen de los titulares del Prendimiento en el corazón mismo de la cristiandad es un símbolo imperecedero que demuestra que ser cofrade es mucho más que lucir una vara y vestir un traje de chaqueta unos cuantos días al año y que Aquellos que ocupan un lugar de privilegio en el altar de las devociones íntimas y particulares de cada uno de nosotros, forman parte indivisible de cada uno de los latidos con los que se conjuga cada instante, cada pensamiento cada sensación… dotando de una cercanía imposible de explicar para todo aquel que no se siente cofrade, al Hijo de Dios y a su Bendita Madre que se convierten por obra y gracia del sentimiento, en nuestra propia Madre… en nuestro propio amigo… siempre a nuestro lado.





