2020. Un año que se resume rápido

Covid-19, mascarillas, confinamiento, distancia, incertidumbre, miedo, caos, vacío, fases… Así se puede resumir este año 2020 que expira, tan rápido ha pasado como en blanco, nos ha privado de muchísimas cosas, la peor que han vivido miles de familias, la de no volver a ver a seres queridos. 83 años después una epidemia nos dejaba sin procesiones de nuevo. Iglesias cerradas al mismo tiempo que hospitales colapsados, cultos por streaming, estaciones de penitencias desde el corazón, negocios hundidos, familias y hermandades con problemas ecómicos…

Pero también, 425 años macarenos, 400 del Señor del Gran Poder, el Señor de la Salud de los Gitanos presidiendo por fin el Vía Crucis del Consejo, veneraciones en lugar de besamanos y caridad, mucha caridad. Poco más resume este año, que como un “dèjà vu” se va a repetir hasta casi la mitad del 2021, como si no termináramos de despertar de la pesadilla. Allá por agosto y septiembre está la esperanza cofrade de volver a ver unos ciriales bajo el dintel de una puerta o aparecer por una esquina, con lo que ilusiona siempre ese instante, y escuchar un martillo y un “rachear”de zapatillas, una corneta y un tambor y hasta una música de capilla.

Sólo deseo, como todos imagino, que cuando gracias a Dios despertemos de esta pesadilla, no sea de esas que se suelen repetir, y muchísima salud para todos.

FELIZ AÑO 2021.