28 almonteños, en su mayoría miembros de la Junta de Gobierno, portarán al Señor de la Redención en el traslado a la Catedral para presidir el Via Crucis

La Sección de Penitencia del Consejo, tras el conocimiento de la Junta Superior, ha designado a la imagen de Ntro. Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas para presidir el Via Crucis de las hermandades de Sevilla de 2024. Ese día, la Junta de Gobierno de la Hermandad hispalense ha querido tener un gesto con los almonteños, concediéndoles el privilegio de llevar sobre sus hombros al Señor en el primer relevo del traslado de ida a la Catedral para presidir este acto de culto. En concreto, el Señor de la Redención será portado, en ese momento, por 28 almonteños, en su mayoría miembros de la Junta de Gobierno, a los que se sumará, a buen seguro, Juan Ignacio Reales quien, además, es el Presidente de la Comisión de la Coronación de María Santísima del Rocío.

Cabe recordar la importante vinculación existente entre la Hermandad de la Redención y la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte. No en vano la dolorosa tiene la misma advocación que la Patrona almontela. En el año 1963 tras varios años de gestiones, se nombra a la Hermandad Matriz de Almonte, Hermana Honoraria de la corporación. Para recordar dicha efeméride se regaló un pergamino a la hermandad almonteña y a cambio ésta entregó un cuadro conmemorativo con una fotografía a gran tamaño de la Virgen del Rocío. .

El cortejo saldrá a las 16:10 y recorrerá un itinerario que discurrirá por Santiago, Cardenal Cervantes, plaza de San Leandro, Zamudio, Boteros, San Juan, Alfalfa, Alcaicería, plaza Jesús de la Pasión, Cuesta del Rosario, Villegas, Entrecárceles, plaza de San Francisco, Hernando Colón, Alemanes, Cardenal Amigo y Vallejo y plaza Virgen de los Reyes., estando prevista la entrada en el templo Mayor de la archidiócesis, al que accederá por la Puerta de Palos a las 19:45. A la conclusión del Vía Crucis, aproximadamente a las 21:15, el cortejo regresará a la calle por la misma puerta y transitará de regreso a casa por Plaza Virgen de los Reyes, Mateos Gago, Santa Cruz, Fabiola, Muñoz y Pabón, San Nicolás, Cabeza del Rey Don Pedro, Alfalfa, Boteros, Zamudio, plaza de San Leandro, Cardenal Cervantes, Santiago estando prevista la entrada a las 23:30.

La talla del Señor no fue encargada de forma independiente, también a Lastrucci, sino a la vez que Judas, ambas en un mismo contrato en julio de 1957. Esto significa que el Señor de la Redención fue concebido para ser incluido en un pasaje bíblico concreto, imprimiéndosele en sus rasgos, sobre todo faciales, señales del dramatismo de la escena representada, la de la traición de uno de los apóstoles en el huerto donde oraba aquella noche.

La Hermandad procede a redactar un informe en el que se detallan los aspectos y objetivos que deben inspirar la ejecución de las imágenes del Señor y de Judas, además de las pautas a seguir para conseguir plasmar a la perfección la escena deseada. Firmado por Eugenio Hernández Bastos, por entonces, Director Espiritual de la corporación, con fecha de Viernes Santo de 1957, ese informe marcaría la interpretación del paso de misterio.

Si bien en Sevilla hay pasos que representan pasajes bíblicos desde la llegada de Jesús a Jerusalén es con el beso de Judas cuando se inicia realmente la Pasión de Cristo. A partir de entonces, todo se convertirá en una sucesión de hechos encadenados que finalizarán con el doloroso trance de su muerte en la cruz.

La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Redención, en función de aquel guión, debía expresar en sus rasgos faciales y gestos el cúmulo de sensaciones que pudo sentir Jesús en aquellos momentos fatídicos en el huerto de Getsemaní. Instantes en los que se mezclaron la amarga soledad previa en su oración al Padre, el desconsuelo por el abandono de sus discípulos, la tristeza por la traición de su amigo Judas unida a su fugaz perdón, y la incertidumbre sobre su futuro inmediato, sumando a todo ello una actitud de serenidad ante la cercanía de su padecimiento