Jueves de Pasión, todo el mundo cofrade mira al cielo en busca de la más mínima posibilidad de lluvia, en el último capítulo de «El Palermasso» de Antonio Garrido se hace parodia de las situaciones que dentro del Cabildo de Oficiales se vive cuando existe posibilidad de lluvia y de los ánimos que por parte de la Junta de Gobierno se da a los hermanos para mantener vivo el espíritu de realizar la estación de penitencia de este año.
Pero, ¿Aemet dice oficialmente si lloverá o no?, nada es seguro en esta vida, y menos si de tiempo hablamos, lo que si es seguro, es el patrimonio material y humano que forman las hermandades y cofradías, esos que mantienen la ilusión de acompañar a sus titulares en su día grande, pero todavía vivimos situaciones que son difíciles de asimilar cuando vemos el cortejo en la calle cuando hasta hacía tan sólo 30 minutos estaban cayendo chuzos de punta.
En León se ha visto la procesión de «Los Pasos» bajo la nieve, sin importar al Abad de turno más que sacar la procesión porque, ¿cómo en su mandato se va a quedar en casa? La cordura por desgracia no ha llegado por vía telefónica con una consulta a Aemet, algunos se fían más del presentimiento de que esa nube no va a traer lluvia, y da igual la de detrás.
En otras ciudades de España pasa tres cuartos de lo mismo, sacar el cortejo de miles de nazarenos a la calle para correr a la iglesia más cercana a refugiarse porque quien iba a pensar que el 30% de posibilidad de lluvia iba justo a coincidir en la mitad de la Estación de Penitencia.
Decisión más que difícil la de dejar en casa a todos esos hermanos que con la ilusión de un niño acuden a su sede canónica para acompañarles a Ellos, los verdaderos protagonistas, el Señor y su Bendita Madre, pero que sin duda hay que tomar cuando el cielo es gris y Aemet no asegura al 100% que durante toda la procesión no va a llover, que si la borrasca está en el Golfo de Cádiz pero el anticipación está todavía situado en el norte peninsular, que si se puede escapar unas gotas pero Dios sabrá, pero las imágenes que representan a Dios, sean de la época que sean, sufren desperfectos con cada chaparrón que les cae, con la humedad, con las inclemencias del tiempo.
Sean conscientes de que de nada vale disponer de una Cofradía o Hermandad, si no vemos más allá del ego personal de sacar sí o sí la procesión, sin pensar en nada más.
Dios mediante, mañana Viernes de Dolores comienza la Semana Santa, las vísperas al menos para mí también lo son, y yo, hasta el próximo Jueves Santo solo les deseo que brille el sol y les hagan más caso al Aemet que al ego personal.
¡Disfruten!





