María Santísima de Guadalupe lucirá de manera insólita este Lunes Santo en su paso de palio ya que lo hará vestida de hebrea para conmemorar los cincuenta años de su bendición.
Según apunta la corporación sevillana, cuando a mediados de los años sesenta los hermanos de Las Aguas conocieron la imagen tallada por un jovencísimo, y por entonces desconocido escultor, Luis Alvarez Duarte, pudieron contemplarla durante nueve meses vestida de hebrea en la sacristía de la Parroquia de San Bartolome hasta su posterior bendición.
Por ello, la Priostia de la Hermandad, apoyada por la Junta de Gobierno y bajo el asesoramiento del vestidor Antonio Bejarano, ha querido rendir homenaje a aquellos hermanos que hicieron posible la llegada de María Santísima a la Corporación, de esta manera singular y única.
La Virgen luce diadema de plata sobredorada de Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, puñal bañado en oro donado por el Grupo Joven, tocado en forma de tablas de otomán, nuevo fajín hebreo donado por un hermano, escudo de oro regalo de la Hermandad de San Gonzalo y porta en su mano derecha la Rosa de Pasión concedida a la labor social conjunta de las Hermandades del Lunes Santo.






