Un grotesco y repugnante cartel, perpetrado por los impresentables responsables de la revista Mongolia, ha vuelto a utilizar una imagen devocional andaluza para reírse e insultar a todos los católicos. Ha ocurrido en Almería, donde han utilizado a la imagen de la patrona de la ciudad para darse publicidad gratuita y de paso atacar y ridiculizar el sentimiento religioso de miles de personas. En el vomitivo cartel aparece una reproducción de la Virgen del Mar, con sombrero y lazo incluidos, a lomos de un caballo, que ha sido difundido en redes sociales acompañado del texto «La Virgen del Mar trata de revivir el western en Almería. ¡Y nosotros que lo veamos!».
Semejante bazofia, en un desesperado intento de conseguir el respaldo de determinado sector de público, a costa del insulto barato y zafio, sirve para publicitar un miserable espectáculo en el que una patulea de totalitarios insultan a la corona, ciertos personajes de la política española y la Iglesia, la católica, con la musulmana no se atreven, y que será perpetrado en el Teatro Cervantes el viernes 20 de octubre a las 21.30 horas, si nadie lo impide, en una nueva muestra de desprecio fascista a las minorías, propio de quien tiene un respeto nulo por la democracia y la libertad, cuya defensa se ejerce respetando el pensamiento de quienes piensan de manera divergente y no pregonando memeces.
Recordemos que los creadores de esta basura llamada Mongolia ya crearon una agria polémica en Sevilla, en 2014, cuando demostraron su infinita cobardía al retirar la imagen ofensiva de la Macarena recogida en su web después de que la Hermandad registrara en la Oficina Española de Patentes y Marcas la cara y el perfil de la imagen para impedir su «uso denigratorio» y emprendieron acciones legales contra el vómito que propugnan; o en Cartagena, con un cartel que mostraba a su patrona, la Virgen de la Caridad, con el rostro de Donald Trump. Una profanación en toda regla que, hasta el momento no ha tenido la respuesta que merece. Por no hablar de os continuos insultos a la Madre Teresa de Calcula, cuya dimensión humana jamás podría ser, ni tan si quiera imaginado, por determinados subhumanos.
A consecuencia de este execrable insulto, la Junta de Gobierno de la Real e Ilustre Hermandad de la Santísima Virgen del Mar patrona de Almería ha emitido un comunicado oficial en el que muestra su total rechazo y repulsa ante el atropello y falta de respeto que se ha cometido, en el que «condena rotundamente la imagen propagandistica utilizada para promocionar un acto que tendrá lugar en el Teatro Cervantes de Almería en los próximos días, así como emprender todo tipo de acciones legales contra los promotores de dicho evento para su retirada, sanción y restauración del honor de la Santísima Virgen, fieles, devotos y creyentes de la fe cristiana».
Así mismo la hermandad ha anunciado la «convocatoria de una Santa Misa, acto de desagravio y solemne salve a la Santísima Virgen del Mar, que tendrá lugar este miércoles 11 de octubre, a las 20 horas, en el Santuario de la Patrona de Almería, haciendo extensiva esta convocatoria a todas las hermandades y cofradías de la ciudad y su diócesis, autoridades civiles, militares y fieles devotos de la Santísima Virgen del Mar». Unos insultos y ridiculizaciones que, hasta el momento, han salido gratis, pese a que son muchos los que exigen que alguien les cierre la boca, judicialmente hablando.





