Cuando se avecinan en el horizonte los últimos coletazos de este intenso 2017, continúan concretándose y suscribiéndose acuerdos entre hermandades y formaciones musicales con vistas a la próxima primavera. Apenas horas después del anuncio de renovación con la hermandad de la Misericordia, para que los sones de Caído y Fuensanta continúen acompañando con su inconfundible cadencia el elegante caminar del crucificado de San Pedro, otra noticia, de otra renovación, se convierte en referencia de la información cofrade subrayando el buen hacer de la formación cordobesa.
Una renovación que permitirá que la música de Caído y Fuensanta regrese un nuevo Martes Santo al corazón de Puente Genil, al seno de la hermandad del Santísimo Cristo del Calvario, a cuyo titular critífero la banda cordobesa volverá a ofrendar el arte que emana de su pentagrama bajo la luna de Nisan, alcanzando la perfecta simbiosis que conforma su son con el caminar de los treinta costaleros que levan sobre sus hombros al Hijo de Dios.
La imagen del Cristo del Calvario es una dulcísima talla anónima del siglo XVII, atribuida a Sebastián de Venegas (1642) que figura entronizado en su paso neobarroco por las calles de Puente Genil, cada Martes Santo, acompañado de Dimas y Gestas, dos figuras realizadas en 1949 por Lorenzo Coullaut Valera. La talla de Gestas presenta una considerable musculatura y una malvada expresión en contraposición a las suaves formas y al rostro apacible de Dimas. Las imágenes de los ladrones fueron restauradas por Rafael Liébana 1982 y la de Cristo por Francisco Berlanga en 1991.





