Este viernes 9 de febrero, tras la Santa Misa semanal de la Hermandad, tuvo lugar, en los salones parroquiales de la Real Colegiata de San Isidro, la presentación y bendición de las bambalinas bordadas del palio rojo de la Esperanza Macarena, bordadas en 1956.
Las piezas han sido restauradas en el taller hispalense de Francisco Carrera Iglesias “Paquili”, presente en dicho acto, quien ha recibido la felicitación de los numerosos asistentes por el magnífico trabajo de restauración y mejora realizado, que podrá ser apreciado públicamente el próximo Jueves Santo, en la salida procesional de nuestra Cofradía por las calles de Madrid.
El paso de palio de la Esperanza Macarena, es un bello y armonioso conjunto, realizado en el más puro y señorial estilo sevillano. Sobre rica peana cincelada y plateada, de Jesús Domínguez, luego reformada por Manuel de los Ríos, luce la Imagen de María Santísima de la Esperanza Macarena, deslumbrando a quienes, con tanto fervor, la contemplan. En el centro de la peana destaca un ostensorio, en cuyo interior guarda dos astillas, procedentes de la restauración de ambas Imágenes Titulares de la Hermandad.
Las diez jarras labradas en plata repujada, son obra del orfebre Jesús Domínguez, en cuyo prestigioso taller hispalense se cincelaron también los varales, así como la Imagen de la Inmaculada Concepción que preside la delantera del paso. También son debidos al buen oficio de orfebres sevillanos, los respiraderos realizados por Manuel Seco Velasco, los candelabros de cola por Santos Campanario, y la candelería actual por Manuel de los Ríos. En la salida penitencial del año 2004 se estrenó una parihuela, ejecutada en los Talleres de Manuel Guzmán Bejarano, con arreglo a las últimas innovaciones, en pro de facilitar en la medida de lo posible, el esforzado trabajo de los costaleros.
Los faldones, con el escudo de la Hermandad, fueron bordados por Esperanza Elena Caro, y los broches por los Talleres de Morillo, en Sevilla. El palio, de terciopelo rojo, luce una gloria en plata, obra de Fernando Marmolejo Camargo, que reproduce la Imagen de Santa María la Real de la Almudena, como homenaje al pueblo de Madrid. Este palio fue diseñado por Juan Pérez Calvo, y bordado por Sor Esperanza Pascualena en el Colegio San Martín de Cádiz, conocido entonces como Escuelas de la Inmaculada, regentado por las Hijas de la Caridad. También de la misma autoría, diseño y bordados, es el manto de salida de la Virgen, primorosamente realizado en oro sobre terciopelo verde, y que afortunadamente se encuentra en magnífico estado de conservación.









