La Casa Hermandad del Descendimiento, sita en la calle Fernández de Córdoba, ha sido el escenario en el que se ha desarrollado en la mañana de este domingo, un decisivo cabildo extraordinario de elecciones al cargo de hermano mayor, en virtud del cual se ha dilucidado a la persona encargada de regir los destinos de la corporación del Viernes Santo, sucediendo en esta labor a José Enrique Domenech, que ha agotado su segundo mandato al frente de la cofradía del Campo de la Verdad. La Asamblea de hermanos del Descendimiento ha otorgado su confianza a Manuel Aguilera Villanueva, quien se redefine como “continuista en las labores que hasta el día de hoy la cofradía ha estado llevando a cabo” y ha obtenido 156 votos frente a 46 de su rival.
Aguilera, en declaraciones remitidas a este medio, ha propuesto configurar “una Junta de gobierno consolidada, con miembros con años de experiencia en el seno de la directiva de esta propia hermandad”, a las que define como “Gente del Descendimiento, de los de siempre, del barrio, aquellos que con tanto esfuerzo y sacrificio llevan luchando por el bien para su hermandad durante tantos años, una labor interminable ya que siempre hay que ir mejorando unos y otros aspectos”.
Una junta que, según manifiesta el propio candidato, “se verá reforzada por nuevos miembros, de determinados sectores de la hermandad, como son el grupo joven, tan vinculado a la Junta actual, conociendo todo lo relacionado con el funcionamiento de ésta, hermanos nazarenos de gran devoción y amor por su hermandad demostrándolo en cada acto al que acuden y por último hermanos costaleros de ambas cuadrillas, esos que cada Viernes Santo portan a Nuestros Santísimos Titulares hasta el templo mayor de la ciudad. Con este perfil se crea una junta capaz de visionar la hermandad desde muchos puntos de vista, pero no solo la hermandad sino también la estación de penitencia, que gracias a la diversidad de los cargos que esta junta tiene en ella, se podrán mejorar aquellos sectores que lo necesiten, conociendo las carencias de primera mano”.
Todo ello con el objetivo de propiciar “un cambio a la hermandad, pero siempre a modo evolutivo, sin crear una revolución que haga temblar los cimientos que durante tantos años los hermanos y más concretamente las Juntas de Gobierno, han logrado establecer de manera firme en Nuestra Hermandad”, subrayando que “es importante cuidar el legado que nos dejan, haciendo siempre una labor de crecimiento y engrandecimiento de éste, sin pensar en suprimir según el qué cosas sino más bien reconducirlas, para que éstas que hayan perdido un sentido, vuelvan a tenerlo”.
Villanueva afirma que su concepto de hermandad “no se despega mucho del tenido hasta hoy día, dando la importancia a todo lo que la merece, no centrándonos en actos vanos que no llevan a ningún lugar, sino más bien en aquellos que hagan ser grande a Nuestra Hermandad, porque esos serán los que perduraran en el tiempo y los que ayudarán a las generaciones venideras a entender qué significa ser Hermano del Descendimiento”, concretando su convencimiento de que “de eso trata una hermandad, un legado que dejar a los venideros, basado en la Fe, Amor y la Devoción a Nuestros Titulares”.
Pese a esta intención de preservar la herencia recibida, la candidatura que encabeza “propone a su vez una nueva manera de gestión del hermano”, dándole “todas las facilidades para en el caso que así lo deseen puedan participar en todo lo que la hermandad realice, ya sean estos actos religiosos, o de trabajo en la hermandad”. Villanueva explica que toda la información del día a día que genere la hermandad se difundirá a través de las redes sociales, “ya que es el medio que mayor difusión consigue en el menor tiempo”, con la idea de que ·todos los hermanos que lo deseen se acerquen más a la hermandad”.
Manuel Aguilera se compromete igualmente en realizar “una labor de informatización de la cofradía, pensando en la difusión rápida y eficaz que se consigue a través de ella, logrando llegar así al mayor número de hermanos de una manera muy rápida y directa”, para lo cual “se realizará una recogida de datos a todos los hermanos para que remitan a la hermandad estos nuevos datos, y así actualizar la actual base de datos”.
De la mano de Aguilera, la hermandad del Descendimiento comienza una nueva etapa con la esperanza de que se abra a toda la Córdoba Cofrade perpetuando el buen trabajo consolidado y al mismo tiempo evitando la discrecionalidad detectada en determinados ámbitos, desterrando antiguos vicios con el objetivo de lograr entre todos el crecimiento que merece la hermandad del Viernes Santo.





