Probablemente muchos de los que ahora os encontráis leyendo este artículo venís atraídos por el título del mismo. Pero tranquilos, en este artículo no señalo a ninguna formación, no vais a encontrar nombres de bandas que estén expirando ni nada parecido. En esta ocasión voy a hablaros de una realidad paralela a lo que se ve en los escenarios, a lo que se lee y se intuye en RRSS, a lo que hay detrás de esa luz y de ese destello que provoca el banderín de las bandas.
Con el paso de los años, la experiencia y después de conocer a tantas bandas y sus historias, te das cuenta de que hay bandas destinadas a morir, a desaparecer. Esto es algo que así de repente puede chocar pero, algo normal por que, ¿acaso algo es eterno? Pero mi opinión no va por ahí. Con esto me refiero a que, desafortunadamente la afición a la música cofrade se pierde a pasos agigantados y pasamos de afición a «profesionalidad» y en consecuencia, en las bandas ya hay muchos músicos que cobran por tocar, pero ¿cuantas bandas pueden permitirse pagar a sus músicos?, diría que pocas.
Esto tiene una solución que ya se lleva a cabo desde hace unos años. Hay bandas con un gran tanto por ciento de músicos propios, estables, que se sienten de su banda y a estos se añaden músicos «profesionales» a los que se les paga y claro, lo que suele y debe ocurrir. En estos casos surgen las disputas sobre el por que al músico que está ahí todo el año no se le gratifica y al que viene si, lo normal.
Pero claro, estamos hablando probablemente de bandas que tienen una exigencia que cumplir, generalmente bandas de pueblo y en los cuales como digo la afición, el cariño (ese que hace veinticinco años nos llevaba a coger un tambor o una corneta e irnos al campo, a la explanada o a cualquiera que sea el lugar y pegarnos todo el santo día tocando), «todo el santo día tocando», cuantas veces esa frase habrá salido de la boca de nuestros padres antaño… como iba diciendo, esa afición así hoy no existe.
Y esto te lleva a una conclusión, y es que llega un momento en que esa banda que más que eso es una familia, esa banda en la que puedes tocar sin pagar un céntimo y te lo dan todo para poder disfrutar de tu afición y por mucho que se paguen a ocho, diez, o doce músicos… en esas bandas, esos que están ahí por afición van creciendo, se hacen mayores, se casan, tienen hijos y responsabilidades y llega un momento en que miran abajo y ven que no hay nada, que no viene nadie capaz de responsabilizarse de algo que se creó por amor a la música y sin pedir nada a cambio.
La música cofrade camina irremediablemente hacia un futuro cada vez más complicado, por la feroz competencia, por mayores exigencias y por la poca afición…y todo ellos exige un gran trabajo a las formaciones musicales para asegurar su existencia y no morir en el intento.
En imágenes, el besamanos de la Virgen de los Dolores, de la Hermandad del Descendimiento
El Rincón de Costal Hero | La realidad siempre supera a la ficción, mi arma
¿Cuál será la nueva banda del Nazareno del Cerro?
Francisco José Valderas toma las riendas del Cerro del Águila en unas elecciones con un resultado increíble, con un empate a 600 votos
El Gran Poder de La Línea llevará sones de Rosario de Cádiz en su salida extraordinaria de 2027
Disonancias musicales | Más allá del atril: El director musical como activo estratégico
La crónica | La Virgen del Socorro convierte Córdoba en un altar de emociones
La crónica | La Virgen de los Dolores y del Rayo devuelve al Campo de la Verdad el latido de una devoción de cuatro siglos
La Crónica | El sábado más radiante de la historia de Baeza
El Nazareno de Córdoba aprueba llegar a Carrera Oficial a medianoche y «recupera la Madrugada»
La Virgen del Socorro Coronada vuelve a las calles de Córdoba con la Banda de la Estrella y un tramo azul para una procesión más inclusiva
Todo lo que debes saber de la procesión de la Virgen de los Dolores y del Rayo: itinerario, horario y banda
El cirineo | Completamente enamorado
El capirote | Luz de tristeza
La crónica | La Esperanza convierte las calles de La Línea en un suspiro de magia y devoción para la historia 




