El Partido Popular lleva al pleno municipal la negativa del ayuntamiento a ceder la antigua cárcel a La O para realizar su salida procesional

El Partido Popular ha dado registro de entrada en el Ayuntamiento a una pregunta dirigida a la edil de Participación Ciudadana, Alba Doblas, sobre los motivos “para negar a la agrupación parroquial formada en torno a María Santísima de la O, en el barrio de Fátima, el permiso para salir el próximo Sábado de Pasión desde las instalaciones del centro cívico municipal de Levante”, tal y como pretende la agrupación parroquial. “Esa negativa es una interpretación forzada del reglamento de los centros cívicos por parte del Ayuntamiento cuando en el interior del edificio no se realizará ningún acto religioso”, ha defendido el vice portavoz municipal del Partido Popular, Salvador Fuentes.

Y es que estamos acostumbrados al maltrato sistemático a las cofradías perpetrado por el gobierno municipal, presidido por el PSOE con la complicidad de IU. Un maltrato que muta en persecución cuando de la carrera oficial se trata y en negativas sistemáticas a celebraciones en la vía pública. No conviene olvidar que en los últimos tiempos ha sido frecuente que haya procesiones que hayan debido salir a la calle sin la necesaria presencia de la Policía Local, que o bien no ha llegado a tiempo o bien directamente no se ha presentado, o la obligación a modificar la celebración de via crucis o rosarios con la excusa recurrente de que no hay efectivos policiales suficientes para poder atender a una gran cantidad de eventos en la ciudad.

Con la Cuaresma recién comenzada y la Semana Santa empezando a vislumbrarse por el horizonte ha vuelto a suceder. Por segundo año consecutivo el ayuntamiento de Córdoba ha respondido con una negativa a la solicitud formulada por la Pro hermandad de la O para poder realizar su salida procesional del Sábado de Pasión desde el Centro Cívico Levante, la antigua cárcel provincial. Una negativa que ya se produjo el pasado año lo que propició que la joven corporación de Fátima tuviese que efectuar su salida desde una carpa con lo que ello conlleva desde el punto de vista del coste para una corporación que, como cualquier entidad joven, supone un gran sacrificio incurrir en gastos que con un poco de generosidad serían innecesarios, desde el punto de vista logístico – el año pasado la corporación tuvo que desmontar la misma madrugada del Domingo de Ramos terminando a las seis de la mañana y desde el punto de vista de esfuerzo personal en hermanos y costaleros.

Así lo ha puesto la Junta de Gobierno de la Agrupación Parroquial de la O, en un comunicado en el que manifiesta que “tras dos años consecutivos de intentos, habiéndose reunido personalmente en el año 2018 con miembros del Excmo. Ayuntamiento de Córdoba y tramitando en este año 2019 instancia en el área de Participación Ciudadana del Excmo. Ayuntamiento de Córdoba solicitando permiso para salir de las instalaciones exteriores del CCM Levante el Sábado de Pasión de 2019, con el paso procesional de Nuestra Titular debido a las reducidas dimensiones de la puerta de la Parroquia de Nuestra Señora de la Aurora, sita en la Pza. Mahatma Gandhi s/n, y realizando en el año 2018 dicha salida desde una carpa contratada anexa al lateral de la Parroquia, la cual se encuentra a escasos metros del CCM Levante, y previendo que la seguridad dentro del CCM Levante correría a cargo de nuestra Corporación así como, teniendo en cuenta que dentro de las instalaciones no se realizaría ningún acto religioso siendo este el que comenzara en la vía pública, comunica que le ha sido denegada la cesión de dichas instalaciones”.

Una negativa difícilmente comprensible y defendible, habida cuenta de que el centro apenas tiene uso y su cesión facilitaría la gestión de su salida procesional a una entidad que también forma parte del barrio, más allá del agravio comparativo con otras organizaciones de determinada orientación política que reciben todas las ayudas, parabienes y facilidades por parte del ayuntamiento de izquierdas que gobierna la ciudad, algunas incluso habiendo ocupado espacios públicos por la fuerza. Tal vez haya llegado la hora de que los cofrades comencemos a alzar la voz para defendernos y reclamar un trato no discriminatorio por parte de quienes nos gobiernan.