Enraizada en la Coronación Canónica Pontificia de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza, la hermandad que le rinde pleitesía ha previsto para este sábado 9 de noviembre un traslado en parihuela de nueve imágenes marianas de Juan Martínez Cerrillo de toda la diócesis cordobesa desde la Iglesia de la Merced hasta la Capilla del Colegio Santa Victoria donde será inaugurada, el día 11 de noviembre, la exposición del imaginero de Bujalance de cuyas manos surgió el hermoso rostro de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza. Previamente, ha tenido lugar, en la Iglesia de la Merced, una emotiva eucaristía en memoria de Juan Martínez Cerrillo en la que se ha producido el hermanamiento entre la Hermandad de la Paz y Esperanza de Córdoba y la Hermandad del Amor y la Paz de Lucena.
El recorrido de los traslados por el que las imágenes han discurrido en parihuelas y sin música ha propiciado algunas escenas históricas e insólitas para el recuerdo como la presencia de nueve imágenes del inolvidable imaginero bujalanceño caminando por el centro de la ciudad de Córdoba, con especial énfasis en el transitar por los Jardines de La Merced o por un enclave tan cofrade para los cordobeses como San Zoilo, o el paso por la plaza de Las Tendillas donde se encuentra instalado el mercado navideño lo que ha propiciado un contraste y una mezcolanza de tradiciones incomparables.
Ha abierto el cortejo la la Virgen de la Paz de Lucena, seguida, en este orden, por la Virgen de la Salud y Consuelo de Córdoba, la Virgen de los Dolores de Fernán Núñez, la Virgen de los Dolores de Espejo, la Virgen de los Dolores de la Barriada de Santa Cruz, la Virgen de la Esperanza de Bujalance, la Alegría de Bujalance, y la Virgen de los Afligidos de Montoro. La última, ha sido la Paz y Esperanza de Córdoba. Todo ello para componer un acontecimiento histórico con imágenes irrepetibles que ya forman parte de la memoria colectiva de la Córdoba Cofrade.





