A contracorriente | Cuatro años más de Rosario de Cádiz

Su irrupción en Sevilla era cuestión de tiempo, pero tal vez se demoró más de lo que las cornetas gaditanas demostraban. 

Su auge resultó imparable. Eran -y son- pólvora transformada en acordes de viento metal, que disparan sus gargantas y que son recibidas por el aficionado como un disparo en el centro mismo de los sentidos. 

Han pasado bastantes años desde que Rosario de Cádiz entró en la Semana Santa de Sevilla como un obús. La Sed, La Exaltación, Las Aguas y… La Estrella. 

Con la cofradía trianera acaban de renovar su compromiso cuatro años más con la constatación de que no solo su nivel está a la altura de los elegidos, sino que la música procesional ya cambió y las grandes bandas, como sucede con Pasión de Linares y otras, ya orbitan en una galaxia regional y no solo local o provincial. 

El tiempo camina deprisa y las cofradías y las bandas, también.