A contracorriente | El sabio de bandas venido a menos, como el Sevilla

Vamos a acudir al tópico, la vida es como una montaña rusa y unas veces estás arriba y otras abajo. Y hay un sabio que ha pasado de estar en el punto superior del looping a que lo hayan echado hasta de la taquilla.

Y es que en el parque temático en que se han convertido las cofradias, donde las atracciones de feria son algunos programas televisivos, donde aquellas minimotos han dado paso a los coches de tope que son los debates de bandas, allí hubo popes que creían tener el dedo del Dios justiciero del Antiguo Testamento.

Fue tan grande aquel docto tertuliano que podía faltar al respeto a algunas bandas de forma soez sin que nadie le tosiera. Detrás de los exabruptos parecía estar el interés, presunto interés, en que una determinada banda -que tiene el mérito de atesorar al 90% de los haters dé Andalucía- regresase a la cima de acompañar a algunas hermandades. Era como un western donde el ranchero resentido tiroteaba a todo el que lindara con su propiedad.

Aquello se consiguió en cierta medida, pero él se marchó y queda la duda de si fue por decisión propia o ajena. Y como ya no le echan romero, ahora, como el Sevilla, realiza su particular travesía por el desierto de las redes, dando lecciones de elegancia. Nunca es tarde si la dicha es buena, porque usa el término que él mismo obvió para acribillar a una banda en concreto. Ya solo le queda presumir de sus particulares Europa Leagues cofrades, como al Sevilla. Pero, tranquilos, que todo vuelve. O no.