A contracorriente | La Semana Santa que viene

Las hermandades de Córdoba afrontan, aunque no sea tan mediático como fue el cambio de carrera oficial, un reto que configurará el futuro de la Semana Santa. Y es que, con varias cofradías de vísperas en la recámara, algunas de ellas están llamando a las puertas de su incorporación a la nómina de corporaciones que procesionan durante la semana mayor. 

El caso de la Presentación al Pueblo es el más evidente y el que, precisamente, demuestra la complejidad del asunto. Durante dos años han intentado dar el salto, pero no ha habido forma -de momento- de que se produzca. Las causas han sido diversas y, entre ellas, la parte de responsabilidad de la corporación de Cañero es evidente. 

Un cambio en la junta de la Agrupación de por medio y una modificación en la actitud de la institución de por medio, no han sido suficientes para que la cofradía del Sábado de Pasión encaje ni en Martes, Miércoles, ni en Jueves Santo. Ahora todos miran al Lunes, pero algo deberá cambiar en Cañero para que las piezas del puzzle coincidan. 

Entre tanto, la Bondad ha anunciado su recorrido para la procesión del sábado previo al Domingo de Pasión. Y en ese recorrido el cambio es sintomático. El cortejo irá desde la Fuensanta a San Pedro, en lo que parece una probatura de cara a una futura estación de penitencia en la Catedral. 

La Bondad no se ha marcado plazos y, de hecho, pidió prorrogar el tiempo en que sean prohermandad para prepararse bien. Su ejemplo es poco común, pero sus pasos están siendo certeros. 

En la Semana Santa que viene habrá que tener en cuenta a cofradías como La O, Quinta Angustia y Bondad. Con la Salud de Puerta Nueva descartada por el Obispado y con Cañero sumida en ls disquisiciones de sus dirigentes, los cofrades de la Fuensanta no están muy lejos en lo geográfico ambos enclaves, aunque su ventaja sí parece sideral, en cuanto a claridad de ideas.