A contracorriente | Un paso necesario y de justicia para la Quinta Angustia

Quinta Angustia

La Hermandad de la Quinta Angustia de Córdoba iniciará formalmente los trámites para incorporarse a la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad, según se anunció en el cabildo general ordinario de hermanos celebrado el miércoles 11 de marzo en la casa de hermandad.

Hay quien, tras la aprobación de los nuevos estatutos de la Agrupación de Cofradías, podría pensar que es un mero trámite. Si bien, el camino que ha comenzado a andar la cofradía que dirige Luis Galán Soldevilla llega tras un periplo en el que se ninguneó a la corporación de la iglesia de la Merced.

Y se ninguneó porque la primera votación (que le salió en contra) fue anulada por la autoridad eclesial, enmendando la plana a la junta de gobierno de la Agrupación de entonces y porque, más tarde, que las hermandades decidieran que una hermandad es menos hermandad que ellas para sentarse en su misma mesa carece de sentido y, probablemente, de ética.

No hay que olvidar que, como pasa en otros enclaves, cuando Palacio da carta de naturaleza a una cofradía, esta ingresa en el correspondiente consejo. Esto es lo de la jerarquía, la misma a la que nos aferramos cuando conviene y que omitimos cuando creemos que toca.

Que la Quinta Angustia vaya a ingresar en la Agrupación, aunque sea gracias a un cambio normativo, no solo es por tanto una buena noticia, sino un acto de justicia, aunque solo sea un trámite.