A contracorriente | Una hermandad que puede presumir

Construir una cofradía de la nada y hacerlo bien es un hecho portentoso, acostumbramos -como estamos- a ver cómo hay hermandades que, tras décadas de existencia, reinventan buena parte de su patrimonio, en probaturas que no son sino la demostración de un error de concepto.

En esa amalgama de ensayo-error, de vez en cuando aparece un punto de luz. Y ese lo ha sido, durante los últimos tres lustros la Hermandad de la Quinta Angustia de Córdoba. De hecho, su buen hacer ya se vio refrendado con su ratificación, hace unos años, como hermandad de pleno derecho, aunque haya habido alguna que otra sombra en el camino, como su no inclusión en la Agrupación de Cofradías.

Con dos titulares de alto nivel artístico y devocional, una obra social ingente y un patrimonio en pleno crecimiento, en este último apartado la corporación que dirige Rafael Jaén está avanzando a paso firme y decidido.

Muestra de ello es que esta semana se presentará el diseño del que será el futuro paso del Soberano Poder. Una obra que, como el resto del guión, está siendo elaborada por el malagueño Curro Claros. La línea, más allá de gustos, es clara: un diseñador para toda la cofradía; por tanto, una línea estética muy definida; y, en consecuencia, un proyecto de futuro y sin virajes.

De lo que puede presumir la Quinta Angustia, por tanto, ya es de mucho más que otras. Y, además, con la certeza de que cuando el orden de las cosas vaya por su cauce y entren en la Semana Santa lo harán, no ya sin desentonar, sino aportando griqueza.