A paso mudá | Un 2024 sin pena ni gloria…

meteorólogos

Llegando a la recta final de este 2024, es momento de echar la vista atrás sobre lo acontecido en este año.

Tal y como llevo escribiendo varios años, en primer lugar, y a todo a título personal, queda claro la ignorancia de tantos en el mundo de la Semana Santa. Relacionar dicho acto de Fe en la calle mediante las procesiones, parece ser lo único que importa actualmente.

Dejamos atrás una Semana Santa donde la lluvia quiso presentarse como algo que no podemos combatir, aunque algunos quieran echarle el pulso y salgan a la calle sin importar nada más.

Dejamos atrás tantas y tantas extraordinarias y algunas magnas, todas ellas con su público, sus críticas y sus repercusiones.

Dejamos atrás, y de forma muy reciente además, la rosa de oro para la Macarena, siendo algo distintivo de lo cual, seas más o menos afín a la corporación, es para estar orgulloso como cristiano.

Y en lo musical, dejamos atrás un año en el cual no destaco absolutamente nada en lo que a estrenos musicales se refiere. Muchos estrenos sin capacidad de asimilar los anteriores. Y no dudo de que sean buenos o malos, seguramente serán de una calidad indudable, pero se estrena mucho en poco tiempo.

En todo lo demás, manipulación por parte de los programitas de turno, golpes en el pecho y lecciones de humildad de los menos humildes.