Se acabaron las vallas y, por tanto, se terminó el aforamiento para ver la procesión de la Patrona de Sevilla, la Virgen de los Reyes, durante su procesión en la mañana del 15 de agosto.
Así se desprende del acuerdo que han alcanzado el Ayuntamiento y el Cabildo Catedral e Sevilla, por medio del cual -como ha informado ABC- se eliminará el vallado que separaba al cortejo de la Patrona del público sevillano, que se congrega a millares para disfrutar de su devoción.
La confianza en el respeto de los devotos, que la hay, ha pesado en una decisión, que ya se había prolongado durante más de una década. Y es que fue con otro Ayuntamiento del PP, el que gobernaba Juan Ignacio Zoido, cuando se adoptó poner barreras a la procesión.





