Hablar de Alejandro Jiménez Castro es hablar de un hombre enamorado de la Virgen del Rocío, en cuyas manos pone toda su vida. Es hablar de un hombre que cree en la Esperanza de una vida plena al lado de la Reina Marismeña, a la que confía cada sueño, cada anhelo. Este cordobés de 31 años, afincado en Sevilla, será el encargado de dar comienzo a los actos previos a la salida de la Hermandad rociera de Córdoba hacia la propia marisma onubense.
Su trabajo como Responsable de Contratación y Producción del Teatro Quintero de la capital hispalense lo compagina con su cargo de Director del Coro de la Hermandad del Rocío de La Macarena, para el que ha compuesto temas como «Madre de los macarenos» en 2008 o «El misterio de tu Reja», estrenada en la Pontifical del Domingo de Pentecostés de 2016, cuando cantó con el coro en El Real. De su mano también salió la Salve de la Hermandad de Alicante en 2011.
Es hermano de la Hermandad del Rocío de Huelva y de la Hermandad del Rocío de la Macarena, a quien considera su familia y donde ha encontrado a la mejor persona para compartir su amor y devoción hacia la Patrona Almonteña. No ha dado ningún pregón hasta el momento, por lo que el atril de San Pablo será su alternativa, de la que estamos seguros saldrá por la puerta grande.
¿Cómo recibió la noticia de su nombramiento como pregonero de la Hermandad del Rocío de Córdoba?
Supuso para mi un añadido a los regalos de Navidad, quizá el más entrañable. La Junta de Gobierno de la Hermandad de Córdoba contactó conmigo en el mes de diciembre para informarme de que en el anterior Cabildo de oficiales celebrado se había decidido y apostado por mi para pregonar la romería de 2017. Me quedé sin palabras, me emocioné y acepté sin duda alguna sin apenas reflexionar la importancia y responsabilidad que conlleva pregonar a una familia rociera como es la cordobesa, tierra donde he nacido.
«He querido hacer la síntesis perfecta que resuma sentimientos»
¿Era algo esperado?
No. No esperaba en absoluto ser elegido pregonero. Mi vinculación con la Hermandad de Córdoba ha sido siempre de cariño y de recuerdos, muchos recuerdos, de mi niñez y de mi infancia. Pero de ahí a pregonar la romería… ¡qué honor! ¡y qué privilegio!
¿Cómo quiere que sea recordado su pregón?
Con cariño. Con mucho cariño. He escrito desde mi corazón, no desde mi sabiduría. Me falta mucho por vivir, si Dios quiere, junto a la Blanca Paloma. Pero he querido hacer la síntesis perfecta que resuma sentimientos que seguro compartimos todos los que estemos juntos el 21 de abril.

¿Qué ha cambiado en su Rocío?
No es pregunta fácil. Mi Rocío es mío, y solo mío. Hago el camino andando desde la puerta de mi casa por convicción personal de mantener el sentido de peregrinación que conlleva nuestra fiesta y hago interiormente cada año una romería interior, porque así lo necesito, porque así Ella me lo pide. Mi Rocío se resume en encontrarme con la Virgen, pero no en Pentecostés, sino en cualquier momento que me lo permita mi trabajo y mis obligaciones. Mi tiempo es de Ella, y en Ella lo quiero seguir invirtiendo. Ella es mi Rocío, mi fuerza y mi calma, mi felicidad y mi sustento. Y como todo gira en Ella, tengo la suerte (digámoslo así) de no verme afectado por los cambios porque Ella es lo único que permanece cuando todo está en constante movimiento.
Es compositor, ¿habrá más verso que prosa en su pregón?
Hay de todo, prosa para introducir a la temática a tratar en cada punto y verso, pero no deja de ser cierto, que soy más de verso que de prosa. Usar la medida idónea para enlazar rimas que conformen finalmente un verso corto y productivo, que nos diga mucho en poco espacio, es algo que me apasiona.
«Mi Rocío es mío, y solo mío»
¿Hay lugar en un pregón rociero para la crítica?
Hay lugar, pero en el mío no. Y todo aquel que me conoce sabe bien que yo lo soy, soy crítico y me gusta opinar y valorar. Pero he querido que mi pregón tenga otros matices que calen más en el corazón de los rocieros. Solo hay un apunte crítico y subjetivo sobre mi valoración personal sobre un tema en concreto, con todo el respeto posible.
¿Cómo ve, desde la lejanía y como cordobés, a la Hermandad de la tierra de San Rafael?
Hace poco la Hermandad me hacía una entrevista donde alguna pregunta me preguntaba esto mismo y me recalco en la importancia que tiene esta Hermandad para la ciudad de Córdoba. Ha crecido, tiene futuro de jóvenes y hasta pequeñines, está revolucionando el arte orfebre con la carreta que siempre mereció la cuna de la platería y hasta tiene un camino que por largo y por valiente hace historia cada año en la romería del Rocío. Poco más se puede mejorar.
«Ella es lo único que permanece cuando todo está en constante movimiento»
¿Ha visto evolución?
La Hermandad que conocí desde pequeño ha evolucionado como evoluciona mismamente la sociedad en la que vivimos. Se ha modernizado, cuenta con una casa Hermandad que está dotada del espacio necesario para todos los hermanos, considero que ha ganado en imagen como corporación y está formada por gente que han sabido poner en su sitio a la GLORIA de las Glorias en Córdoba.

¿Qué recuerdos le trae el Simpecado blanco y oro?
Muchos, innumerables. Me ha emocionado componer y crear cierta parte de mi pregón donde he revivido estos momentos y esas sensaciones que además, las viví con una edad en la todo llegaba al corazón, sin filtros. Mi primer Simpecado, el primero que miraron estos ojos. El primero que cogí en mis brazos. El primero que me hizo descubrir el paso del Quema, el Ajolí, la noche de Palacio…
¿Se siente en la obligación, como pregonero, de asistir a algunos actos o lugares significativos en el camino o la aldea, de la Hermandad cordobesa?
Mi obligación ahora mismo es el placer de poder contarle a mucha gente desde el atril de San Pablo cuales son mis sentimientos, mis vivencias y mi visión global de la Señora en el Rocío de nuestros días. En cuanto a los actos y lugares específicos de la romería y de sus cultos previos, intentaré asistir con orgullo a los cuales me permita mi obligación como director del Coro de la Hermandad del Rocío de la Macarena, que como podrán imaginarse, estamos en «temporada alta»… El camino lo tengo planteado como siempre, con mi familia rociera y mi Hermandad, pero llevaré a Córdoba en el corazón y sobre todo en mis oraciones. Ya en la aldea, tengo la intención de pasar más tiempo con la Hermandad de Córdoba, si Dios quiere.
«Llevaré a Córdoba en el corazón y sobre todo en mis oraciones»
Lo acompañarán sus compañeros del Coro de la Hermandad del Rocío de la Macarena, del que por cierto es director. ¿Ha compuesto algo especial para ese día? Si es que sí, ¿puede describir la obra musical?
Bueno todo sea dicho y desde aquí mi agradecimiento personal a Manuel López como Hermano Mayor y a su Junta de Gobierno, por permitirme traer conmigo al Coro que siento como mi familia y que necesitaba de forma emocional y musical en mi pregón. Se cantarán varios temas al comienzo y alguna que otra intervención. Dos de los temas que se interpretarán son míos en letra y música y en concreto, uno de ellos, lo estrenaremos allí con el título «Antes del amanecer», una plegaria de amor a nuestra Madre del Rocío.

Un momento: Mi encuentro con la Virgen tras el camino de ida.
Un lugar: La reja del Santuario.
Una persona: Pilar, mi compañera de vida y de Rocío. La única persona capaz de seguir manteniendo la elegancia cubierta de arena y polvo sin dejar solo el Simpecado cuando vamos hacia Ella.
Una sevillana, plegaria, rumba…: La que se escuchará de la voz de uno de mis ángeles casi al final de mi pregón, inmejorable.
Una pará en el camino: El ángelus en las aguas del Vado del Quema, con las lágrimas inexplicables que nos causa el agua bendita que lleva la corriente.
Un lugar en la aldea: El velario, donde descansan tantas historias.
Un sueño cumplido: La misa Pontifical de 2016.
Un sueño por cumplir: Prefiero dejar mis sueños en Sus manos.
Un deseo: saber ser en la vida lo que Ella quiere que sea.
Si desea hacer algún comentario adicional, hágalo. Todo es bien recibido.
Muchas gracias de todo corazón por la entrevista, ha sido un placer.





