Asenjo tendrá una calle en Sevilla

La vía se ubicará en los alrededores del Seminario Metropolitano de la ciudad y su aprobación tendrá lugar en el próximo Pleno ordinario del mes de noviembre

José Luis Sanz, alcalde de Sevilla: “Monseñor Asenjo ha sido un gran impulsor durante más de una década de la Archidiócesis de Sevilla como defensor férreo del patrimonio, la cultura, las obras sociales y la religiosidad en nuestra ciudad”

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha anunciado que el gobierno municipal elevará al Pleno del Ayuntamiento del mes de noviembre una propuesta para rotular una calle con el nombre del arzobispo emérito Juan José Asenjo. La calle se ubicará en las cercanías del Seminario Metropolitano de la ciudad, del que Asenjo fue un gran impulsor durante los años en que ocupó la sede de Sevilla. José Luis Sanz ha destacado que “monseñor Asenjo ha sido un gran impulsor durante más de una década de la Archidiócesis de Sevilla como defensor férreo del patrimonio, la cultura, las obras sociales y la religiosidad en nuestra ciudad” y ha reconocido públicamente “el papel que ha desempeñado en la sociedad sevillana desde su llegada, en 2009, a la capital de Andalucía”. Sanz espera que “esta propuesta obtenga un respaldo mayoritario del Pleno de la ciudad” para que así “el cariño que monseñor Asenjo se ha ganado de los sevillanos durante más de una década tenga reflejo en el nomenclátor de la ciudad”.

Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana.

Los primeros años de su ministerio sacerdotal Asenjo los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993).

En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como obispo Auxiliar de Toledo. Mons. Asenjo tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003.
El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo. Desde el 17 de abril de 2021 es arzobispo emérito de Sevilla. El 12 de junio de 2021 tomó posesión su sucesor, Mons. José Saiz Meneses. En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura desde marzo de 2020. Además de miembro de la Comisión Permanente.

Juan José Asenjo Pelegrina llegó a la ciudad como Obispo Coadjutor de la Archidiócesis en el año 2009, tomando posesión de la sede sevillana en noviembre de ese mismo año. Ya como Arzobispo de Sevilla, cargo que ocupó hasta 2021, su pontificado ha destacado por la modernización impulsada al funcionamiento de la Archidiócesis y especialmente su preocupación por el patrimonio y por la formación con el Seminario Metropolitano y la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla

En el ámbito patrimonial, Asenjo ha impulsado el taller de restauración de la Archidiócesis y ha recuperado edificios sevillanos como la Iglesia de Santa Catalina, tras cuya restauración se abrió de nuevo al culto. Durante su pontificado, puso una fijación especial en la formación, creando la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla y potenciando el Seminario Metropolitano. Precisamente junto a este edificio se encontrará la calle en los próximos meses. En los doce años como arzobispo de Sevilla se ha entregado generosamente a la ciudad y su archidiócesis, especialmente en la acción caritativa y social de la Iglesia de Sevilla.