La noche del pasado 11 de marzo pasará a la historia por haber sido testigo de una relación que si se cuida por ambas partes podría cuajar en una vinculación duradera entre una de la hermandades con uno de los patrimonios históricos más importantes de la Córdoba Cofrade y la Banda de la Salud llamada a ser una de las referentes en su estilo de las próximas décadas en el firmamento de la música procesional.
Una relación que tuvo su inicio oficial el 4 de abril de 2016 cuando se hizo realidad la noticia que muchos llevaban esperando desde hacía tiempo, porque hacía justicia materializando el regreso efectivo de una de las mejores bandas del panorama musical actual al lugar de donde nunca debió salir, Córdoba. La hermandad del Calvario formalizaba su apuesta por la Banda de Nuestra Señora de la Salud para que la pujante formación del Naranjo acompañase con sus sones al Nazareno de San Lorenzo, en virtud del contrato suscrito entre las partes que vincula sus destinos los dos próximos años.
Con la mirada puesta en el pasado y soñado Miércoles Santo, la excelente banda de la Hermandad de la Agonía comenzó el pasado mes de octubre el montaje de su primera marcha dedicada a Jesús del Calvario. Una pieza que lleva el nombre de Sagrado Vía Crucis y que ha nacido del incontestable genio artístico del compositor sevillano Francisco Ortiz Morón, miembro de la dirección musical de la Banda de cornetas y tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana y todo un referente en el género. Una marcha que es la primera que Ortiz crea para la banda cordobesa y que tiene un corte clásico y elegante, adaptado al genuino estilo de la cofradía. Una obra que para mayor engrandecimiento del repertorio musical cofrade cordobés.
El 11 de marzo, a la conclusión de la Fiesta de Regla que culminaba los cultos cuaresmales de la Hermandad del Calvario, tuvo lugar la presentación y estreno de la esperadísima composición y la entrega de partituras, en lo que fue todo un acontecimiento en forma de puesta de largo de una vinculación que nace con vocación de permanencia y que ya ha tenido sus primeros frutos en forma de enriquecimiento patrimonio-musical para la Corporación de San Lorenzo. Ahora, meses después, su autor, Fran Ortiz nos regala una nueva joya, la interpretación de esta magnífica obra de arte ejcutada a piano. Una delicia para el paladar melómano y un lujo para los sentidos. Cierren los ojos, escuchen y suelen con un nuevo Miércoles Santo.





