No hay nada como una buena polémica para que los políticos se desdigan de lo dicho, a resultas de su habitual miedo a la crítica y el nivel de algunos de los representantes públicos que nos ha tocado padecer. Emilio Aumente, auténtico experto en rectificar y girar sobre su propio eje tantas veces como sea necesario para contentar al gran público y teniente de alcalde de Presidencia, ha querido salir al paso de la grave metedura de pata que perpetró el pasado miércoles en un debate que, convocado por la Cadena Ser tuvo lugar en Córdoba en el que se dieron cita el propio Aumente, Pedro García, que sigue jugando día sí y día también a azote de las cofradías y Francisco Gómez Sanmiguel, a la sazón presidente de la Agrupación de Cofradías. Cabe recordar que la tarde de este jueves, el máximo organismo de representación de las hermandades cordobesas emitió un duro comunicado en el que solicitaba una rectificación al ayuntamiento en cuyo marco podrían perfectamente encuadrarse las palabras del concejal errado.
Aumente ha querido matizar su órdago de celebrar una consulta popular para testar la opinión sobre la ciudadanía acerca de la idoneidad del trazado dela nueva Carrera Oficial, precisando que el ayuntamiento garantiza que el entorno de la Catedral será el lugar en el que el itinerario común volverá a ubicarse la próxima primavera. En este sentido afirmó que el partido socialista no se plantea la convocatoria oficial de una consulta según los términos establecidos en la ley autonómica de 2001, porque implicaría una importante inversión de recursos. Además ha subrayado que cualquier consulta sería no vinculante y no determinante para una medida que está tomada y que no va a sufrir alteración alguna.
Sin embargo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Izquierda Unida se ha apresurada para subirse al carro y advertir que tienen intención de profundizar por esta vía presentando una moción en el próximo Pleno Municipal. Matizaciones, rectificaciones, y aclaraciones aparte, este nuevo exceso verbal de Emilio Aumente – no es la primera y mientras permanezca en su cargo probablemente tampoco será la última – ha generado una vez una polémica estéril al tiempo que ha dado munición a quienes están esperando cualquier oportunidad para atacar a iglesia y cofradías. Algo de lo que, al menos en apariencia pretende huir sistemáticamente el partido socialista, pese a que la torpeza manifiesta de algunos de sus máximos dirigentes se empecinen una y otra vez en regalar argumentos a sus presuntos compañeros de fatigas.





