Burladero | ¡Cachondeo, hermano, cachondeo!

Estimado, amable y fiel lector. Nos reencontramos una noche de viernes nuevamente para desentrañar los misterios ocultos y desvelados de nuestras hermandades. 

Quizás les va a sonar repetitivo pero una vez más, qué raro, nuestras protagonistas son las Esperanzas de Sevilla. 

Macarena y Triana han protagonizado el tradicional besamanos, aunque este año ha quedado patente el aire desganado y simplón de los altares, consecuencia probable del trabajo acumulado por la Magna. 

Nuestras Esperanzas restantes sí han lucido con sus mejores estampas tanto en vestimentas como en montajes. La Esperanza Trinidad y Gracia y Esperanza de San Roque lucían espectaculares, a pesar de no arriesgar ni un ápice en sus atavíos y ofrecernos una imagen similar a las de veneraciones precedentes. 

La O ha sido quizás la dolorosa que más ha impresionado en cuanto a montaje, y la Esperanza Divina Enfermera la única gloria con esta advocación pero con una devoción cada año más latente en la feligresía de San Martín.

Pero si estos actos ordinarios son sonados, qué puede decir su Legatus del programa misional de la Esperanza de Triana. Traslado a Santa Ana, Parroquia de San Pío X, Parroquia de Jesús Obrero, San Jacinto, salida hacia la catedral con besamanos y triduo incluido, procesión de regreso… Visto lo visto, la Reina de la Calle Pureza va a dar más paseos por Sevilla que el féretro de la Reina Isabel por Inglaterra. Qué barbaridad. 

Y si teníamos poco, parió la abuela. O el abuelo. José Antonio Fernández Cabrero, Hermano Mayor de la Macarena, ni confirma ni desmiente que la Virgen pueda salir en 2025 extraoficialmente, pero insiste bastante en esta idea. Cuando el río suena… Pues eso. 

De lo que sí tenemos constancia es del aire inquisidor que están tomando algunos hermanos mayores y juntas del Lunes Santo. ¿Habrán ido de incógnito a Corea del Norte para entrevistarse con Kim Jong-un?

Visto el panorama, lo mejor es alegrarse las pajarillas con mi devoción letífica preferida, nuestra querida Virgen del Rocío de Sevilla (Salvador), “la Lotera”, que volverá a robarnos el corazón el próximo domingo por las calles del centro histórico de la ciudad. 

Con este anuncio glorioso de la última procesión del año, y con el aliciente mañana de la Virgen del Socorro y el crucificado de San Agustín, me despido deseándole una buena semana y toda la felicidad del mundo.