Continúa avanzando el mes de diciembre mientras se siguen certificando los acuerdos con vistas a la próxima primavera. Acuerdos suscritos que confirman trayectorias y sueños cumplidos y consolidan relaciones que se cuentan por años de vinculación y camino compartido.
Así ocurre con la hermandad de la Soledad de Monturque y la banda de Cornetas y Tambores Caído y Fuensanta que acaban de dibujar, negro sobre blanco, un nuevo Sábado Santo que se alimentará de nuevas chicotás bajo la luna de Nisan al compás insustituible de la formación cordobesa, el mismo que la ha convertido, por derecho propio, en una de los símbolos musicales de la ciudad de San Rafael.
Una realidad y un compromiso con el trabajo bien hecho y con las cofradías a las que aporta su color musical que se manifiesta en la vocación de permanencia derivada de la satisfacción mutua y que evidencia una calidad incuestionable y un estilo perfectamente definido que desde hace años ha merecido el aplauso unánime y el reconocimiento del universo cofrade, como demuestran las renovaciones que cuajan su calendario y los nuevos compromisos que se materializan en virtud de su excelente música.





