Concluye la restauración de la Inmaculada del Sepulcro

El próximo miércoles 6 de septiembre estará expuesta en la Capilla de la Anunciación de la parroquia la Inmaculada Concepción, tras haber culminado la intervención a la que ha sido sometida. Unos trabajos de conservación y restauración que se iniciaron en agosto del año pasado y que han sido dirigidos y efectuados por Silvia Ortego Jiménez (Licenciada en Bellas Artes, con especialidad en conservación y restauración de patrimonio) y Antonio Comas (Técnico Superior en escultura y Técnico en dorado y policromía) y que se han desarrollado en dos fases.

La primera de ellas consistió en un diagnóstico del estado de conservación tras cuya elaboración la imagen regresó temporalmente para presidir los cultos que se realizan en su honor en el mes de diciembre. Tras los cultos, la imagen fue trasladada de nuevo al estudio para abordar su segunda fase dedicada a la policromía y protección final.

La Inmaculada Concepción es una escultura de talla completa de bulto redondo y de tamaño algo menor al natural, realizada en madera de pino estofada y policromada. El conjunto lo completa su peana de talla dorada que ha sido intervenida igualmente, dado el estado muy deficiente de conservación, que demandaba su inminente tratamiento.

La estructura de la imagen, la que confiere su soporte escultórico, presentaba numerosos movimientos de ensambles manifestados exteriormente en la policromía, varios elementos metálicos que apuntaban hacia el exterior o el ataque de insectos xilófagos sobre la tapa de madera que confiere el cierre del ahuecado interior de la obra.

Uno de los objetivos de la intervención ha estado orientada aresolver los problemas de sujeción de la imagen a la peana y ambas sobre estructura procesional o de culto interno, realizándose un nuevo sistema interno de eje vertical que garantice la buena y correcta sujeción.

En referencia a la policromía de la imagen de la Virgen y al dorado de la peana, tras una metodología de limpieza química y mecánica de todas aquellas sustancias que dificultaban su percepción y puesta en valor estético, se ha procedido a reintegrar en volumen y preparación de color las faltas de estratos de policromía y pérdidas de soporte en los filos más salientes del ropaje.

La peana de la imagen, de época dieciochesca de planta y cuerpo hexagonal, con cartelas de talla ornamental en cada una de sus caras y enriquecidas con espejos enmarcados para reflejar luz muy a la estética del rococó, ha sido intervenida reponiendo sus faltas con ejecución de piezas de nueva factura siendo posteriormente reintegradas de dorado en diferentes criterios de técnica para igualar su tonalidad y favorecer la visión de conjunto siendo técnicas aplicadas con criterios de diferenciación al original.