El Prendimiento rediseña su escudo

El escudo corporativo es una de las señas de identidad esenciales de cualquier entidad. No lo es menos en el caso de las hermandades penitenciales o lefíticas, en la medida en que en su diseño y composición, descansan buena parte de los símbolos inequívocos que componen la idiosincrasia de una corporación, alimentándose de los títulos con los que se completa su denominación completa e incluso las advocaciones de los sagrados titulares a los que los hermanos que la conforman rinden culto. Una composición que viene recogida en las reglas corporativas y para cuya modificación, cuando cambian sus elementos, es imprescindible, por tanto, un acuerdo adoptado en la asamblea de hermanos. 

Una hermandad cordobesa, ha publicado, a través de sus perfiles oficiales en las diferentes redes sociales en las que opera, el escudo corporativo que ha sufrido modificaciones. Un rediseño que ha sido realizado por José Carlos Climent Rodríguez, hermano de la cofradía salesiana. En este caso, no obstante, la modificación ha consistido en la mejora en la resolución, de modo que los detalles del escudo ganan en más calidad gráfica, sin que hayan sido alterados los elementos que lo conforman, tal y como ha confirmado a Gente de Paz Juan Manuel Baena, hermano mayor de la cofradía salesiana.

El escudo de la Hermandad y Cofradía consta de Cruz latina sumada de cuatro clavos cargada de dos escudos ovales, enmarcados por roleos y motivos vegetales, inclinados sus ejes hacia la base del Santo Madero. El diestro, de gules, con cruz de soledad cargada de cáliz sangrante y corona de espinas, propio de la Cofradía; el siniestro, de azur, perteneciente a la Pía Sociedad de San Francisco de Sales. En punta dos ramas cruzadas, la diestra de olivo, nos recuerda la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto de Getsemaní, y la siniestra de palma, representa la Triunfal Entrada de Jesús en Jerusalén y su posterior martirio o muerte de Cruz, cargados de filacteria con la inscripción latina en capitales: DA MIHI ANIMAS CAETERA TOLLE (“Dame almas y quédate todo lo demás”), alusiva a la espiritualidad salesiana y lema de la Hermandad.