Cristo del Mar presenta su nuevo y simbólico escudo

La Banda de Cornetas y Tambores del Cristo del Mar de Vélez-Málaga se encuentra celebrando el 20 aniversario fundacional. Dos décadas han pasado desde aquel entonces, plagadas de responsabilidad, compromiso, vocación trabajo constante. La formación malagueña ha dado a conocer el nuevo escudo corporativo de la formación, mostrando así una renovada imagen.

Se trata de un diseño que contiene un profundo significado a través de sus elementos artísticos, representando a la perfección la fuerza y garra de Cristo del Mar, mediante un concienciado estudio sobre la idiosincrasia de la formación. Todo ello con motivo del 20 aniversario fundacional de la brillante banda malagueña.

El diseñador quiso aunar todos estos elementos en tres figuras clave con una fuerte simbología, y que serán el eje de toda la construcción. En primer lugar encontramos el círculo, símbolo de la perfección y de la creatividad. En segundo lugar encontramos la cruz, que comunica la unidad y el trabajo en equipo. Y por último el triángulo utilizado para transmitir la ambición, el poder y el crecimiento. A estos elementos se le suma uno más, un homenaje a nuestro anterior escudo que no pasa desapercibido ya que, si se superponen ambos escudos, el nuevo y su predecesor, ambos coinciden de manera perfecta formando el arco de la base.

Cristo del mar no olvida sus raíces, sus comienzos y si hay algo que nos ha acompañado desde el primero de nuestros días es la gorra de nuestro uniforme. El diseñador quiso emplear su forma para la creación de una corona especial, una corona nunca vista hasta ahora y que representará a la banda para siempre evocando cada momento vivido desde el nacimiento de nuestra banda.

Empezando por la ya mencionada corona y su forma, dentro se puede aprecia que está dividida en tres secciones, que representan la triada compuesta por la dirección, la composición y el grupo. Entre las secciones podemos ver que nacen hojas de acanto, empleadas en el arte antiguo para evocar la vida perdurable y la inmortalidad. La base de la corona también es especial pues se pueden observar cinco gemas que representan la excelencia a la vez que se puede leer “MM”, 2000 en números romanos, el año de la fundación de la  banda.

Si seguimos bajando hacia el ancla podemos ver un nudo atado en el aro, que simboliza todas aquellas dificultades superadas por la formación desde el principio. Del nudo nace el pentagrama que gira en torno a la pieza principal del escudo. El pentagrama tiene una relación obvia con la música pero su aspecto es ascendente simbolizando el pensamiento de que no hay límites, de deseo irrefrenable de crecimiento. Dentro del ancla podemos ver la cruz que anteriormente hemos comentado que comunica la unidad del grupo pero a su vez hace una clara análoga con nuestra bandera estableciendo paralelismos formales muy claros.

Continuando hacia abajo se observa que la caña del ancla, lo que visualmente se aprecia como eje central de la composición contiene una floritura, un adorno que rompe con los cánones de ancla clásico evocando la elegancia y la clase con la que se trata de ejecutar la música de la banda, aunque si se sigue bajando puede encontrarse un contraste claro con el brazo del ancla que es de un corte más tosco y agresivo, evocando dureza, pasión y épica. Se trata de la dualidad musical característica de Cristo del Mar, capaces musicalmente de conseguir la elegancia sin perder la épica y la pasión.

Los vértices del ancla, llamados mapa tienen forma de pico de águila que vuelve a hacer una analogía con el águila representativa de la bandera. Como colofón, Sergio Navarro, el diseñador encargado del diseño del emblema quiso dejar constancia de la filosofía que mueve a la banda, dejando escrita una frase que, a simple vista pasará desapercibido pero que todos y cada uno de nosotros sabremos que nos acompañará a lo largo de los años: “Ad astra per aspera”, que significa “A través del esfuerzo, el triunfo”, “Hacia las estrellas a través de las dificultades».