La desmesurada proliferación de composiciones musicales ha sembrado por completo el panorama musical cofrade de obras efímeras y poco consolidadas en los repertorios musicales. La culminación de un año que ha acusado la falta de precisión musical y la capacidad de enganchar pone en tela de juicio la teoría que motiva la fabricación continua de marchas que buscan un efecto instantáneo y duradero en el público. A más marchas más posibilidad de obtener éxito. O es lo que debieron pensar algunos que buscan incesantemente el aplauso fácil.
Pero no todo iba a ser negativo en este año que se nos va. Y es que también ha habido pequeños oasis en los que algunas composiciones han terminado por llamar la atención del espectador, no al nivel de otras que supusieron un antes y un después en el mundo de la música cofrade (ejemplos varios como «La Esperanza de María»), pero sí con una ávida tendencia de superar el maremágnum sinsentido de marchas que han arribado este año a un sinfín de flameados repertorios.
«Luni Arae»
La última composición propia de la Agrupación Musical de Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares ha propuesto un soplo de aire fresco ante la avalancha de música descriptiva que venía apuntalando esta formación de la mano de Ignacio García. El granadino ideó una composición musical con un tema principal bien diferenciado y repetido a lo largo de la misma a través de un viaje que maneja a la perfección los tiempos y que intercala diferentes conversaciones de trompeta. Todo una marcha para honrar el nombre de la ciudad que vio nacer a la magistral formación; Linares.
«Alma Nuestra»
Volver a rememorar el pasado que hizo grande a esta agrupación es invertir en el futuro. O algo así debieron pensar los integrantes de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes para apadrinar una marcha nacida de las mismísimas manos de Miguel Ángel Font. Maestría y arte en una composición musical que regresa a los inicios del superávit que marcó la historia de la formación hispalense. Un solo memorable de cara a la galería y el acompañamiento de una conversación de cornetas ponen el punto más icónico y referencial al ya viejo repertorio de una formación que continúa reinventándose rumbo a lo desconocido.
«El Compás del Barro»
El compás inherente a una bulería edifica el flamenco más castizo de la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana con el que inicia esta composición musical de Francisco Ortiz Morón que intercala, a su vez, elementos nuevos bien integrados en el río armónico de la marcha para culminar con el retorno a la Triana que todos conocemos. Un homenaje a los alfareros de Triana que describe el profundo arraigo a su barrio de una formación abierta al mundo.
«Quinto Misterio»
Muchos se preguntarán el por qué de no añadir también otra composición de la misma formación estrenada el mismo día que la que nos atañe. Quizás «Entregados a Ti» debería ser incluida en este personal repaso a los estrenos más destacados del año 2023. Personalmente, creo que la misma pertenece a ese conjunto de marchas confeccionadas por una amalgama de notas que no responden a una línea musical clara, sino más bien al intento de crear una composición sin un modelo estilístico marcado.
«Quinto Misterio»(Alejandro Moreno y Daniel Barranco), aunque alude a una línea, en algunas partes de la composición, lejana a lo que viene ser el estilo de Rosario de Cádiz y más cercana al estilo que propicia la Hermandad de la Exaltación, fraternidad a la que va dedicada, sí responde a una estructura bien marcada con un tema principal repetido al principio y al final y con ligeros visos del tremendismo que impregna la formación gaditana en sus composiciones propias y que define su sello tan característico.
«Imperium»
Integrada perfectamente en el estilo que profesa la Centuria Macarena, «Imperium» (Manuel Jesús Guerrero Marín Y Francisco Moraza) vuelve a reflejar el buen momento de una formación que se adhiere a su carácter militar propio de las hordas romanas. Un perfecto enjuague de sonidos que rememoran, en su inicio, las antiguas marchas castrenses y que se va inmiscuyendo en la armonía propia de las formaciones de cornetas y tambores actuales. La amplia precisión y la voz limpia de las cornetas hacen el resto para que sea una composición digna de pertenecer a este resumen musical del año.





