Todo estaba acordado, pero las urnas “mandaron” y la historia siguió su curso.
La historia tiene su tiempo y sus aristas. Corría el año 2009 cuando el Buen Suceso celebraba sus elecciones a hermano mayor. Tras dos mandatos del saliente, Mercedes de Rueda y Pedro Míguez concurrían a un proceso electoral, que en cuyo desenlace confluyeron sombras y luces.
Las elecciones las ganó el segundo lo sucedido desde entonces es de sobra conocido, pero la historia de la cofradía pudo ser muy distinta en numerosos aspectos si hubiese vencido la otra candidata. Entre ellos el de los llamadores de la corporación, que en los últimos tiempos han estado bastante movidos, por cierto.

Y es que, de haber ganado De Rueda, el paso de misterio habría estado comandado por Juan Carlos Vidal, actual capataz de la Esperanza del Valle, Rosario y Reina de los Ángeles. En ese momento, su trayectoria al frente de la Coronación de Espinas era arrolladora. Curiosamente, en el misterio del Zumbacón fue sustituido por el ahora capataz del Buen Suceso, Raúl Casares.
Por otro lado, el actual responsable del palio de la Trinidad hubiera sido el capataz de la Virgen de la Caridad. Luis Miguel Carrión, Curro, fue el elegido para capitanear a la cuadrilla de la dolorosa de San Andrés. Todo estaba acordado, pero las urnas “mandaron” y la historia siguió su curso.





