El pasado 3 de enero Rafaela Vázquez, actual Presidenta de la Junta Gestora de la Hermandad del Amor, concedía unas declaraciones a Gente de Paz en las que afirmaba con certeza que habría «elecciones tras Semana Santa», añadiendo que «el Vicario así lo había establecido”. Poco más de dos meses después, el 14 de marzo, la Hermandad comunicaba a través de sus medios oficiales de información que se aplazaba el Cabildo General Ordinario con la intención de hacerlo coincidir con el Cabildo Extraordinario de Elecciones.
Todo ello indicaba que tras el Domingo de Resurrección la Hermandad del Cerro convocaría elecciones, un proceso a resultas del cual, la normalidad volvería a la corporación después de dos años y medio. Cabe recordar que en septiembre de 2015, y tras varios aplazamientos, no existió ningún candidato a Hermano Mayor que contara con la preceptiva aprobación del Consiliario Antonio Murillo, por lo que el Obispado nombró una Junta Gestora que estuvo presidida por Miguel Ángel de la Torre y posteriormente, tras la dimisión de éste, por Rafaela Vazquez.
Casi dos meses han transcurrido desde el pasado Domingo de Resurrección y, a día de hoy, no ha habido noticias sobre el comienzo del proceso de las anunciadas elecciones del Amor. Un periodo en el que se han convocado elecciones las Hermandades de la Estrella, Calvario, Descendimiento, Paz, Cister, Caridad, mientras los hermanos del Cerro continúan esperando acontecimientos. Entre las muchas preguntas que surgen a consecuencia de ello, dos circulan con fuerza por los mentideros cofrades de la ciudad de San Rafael: ¿Cuándo tendrán lugar? y ¿a qué obedece esta demora?
Como hemos recordado, en el año 2015 no pudieron celebrarse elecciones en la hermandad del Amor por la ausencia de candidatos oficiales, ya que precandidatos si hubo, motivo por el cual el Obispado nombró una gestora presidida por Miguel Ángel de la Torre, que durante dos años desarrolló una excelente gestión, en unas condiciones muy complicadas, logrando estabilizar la hermandad, encauzar su dimensión social, subsanar la mala situación económica heredada, crear un canal de información directo con los hermanos, de modo que fuesen los primeros en enterarse de la vida de la hermandad, y potenciar su formación y su labor asistencial. Una revitalización que da la sensación de haberse estancado en cierto modo perdiéndose ese dinamismo en la traslación de información a los hermanos a través de las redes sociales y del blog oficial de la hermandad.
A expensas de que se cumpla lo prometido y se convoquen las elecciones de manera inmediata, varias son las dudas que se plantean mientras los hermanos del Amor siguen esperando la convocatoria del Cabildo Ordinario de hermanos, con independencia de que se haga lo propio con el extraordinario de elecciones. En este sentido, cabe destacar que durante los dos años en los que Miguel Ángel de la Torre presidió la Junta Gestora, fueron convocados sendos cabildos ordinarios, como mandan los Estatutos, aún pudiendo no haberlos convocados al ser una Junta Gestora y no una Junta de Gobierno la que dirigía los destinos de la cofradía.
Mientras la espera se acrecienta, el silencio se mantiene y la incertidumbre comienza a adueñarse del ánimo de los hermanos de la cofradía, comienzan a multiplicarse los rumores por toda la Córdoba Cofrade. Rumores que hablan de posibles candidaturas que podrían materializarse, de la posibilidad de que una de ellas se concretase alrededor de la actual Junta Gestora e incluso de que finalmente se posponga el proceso y la actual Junta Gestora continúe al frente de la cofradía. Rumores que en uno u otro sentido deberán confirmarse de manera inmediata. A fin de cuentas, el verano se encuentra a la vuelta de la esquina, un proceso de estas características exigen unos plazos concretos y hay muchas decisiones, como los capataces o las bandas, que dependen de quiénes serán las personas que tomen las riendas de la corporación en un futuro inmediato.





