La Semana Santa que se nos acaba de escapar entre las manos nos ha regalado momentos irrepetibles a lo largo y ancho de nuestra geografía. Habitualmente, y por suerte o por desgracia, los vídeos cofrades más virales son los de las Cofradías más mediáticas de Sevilla, relegando a un inmerecido segundo plano otros momentos que, por su belleza plástica, emotividad y trasfondo bien podrían ocupar las primeras planas de todos los medios informativos cofrades.
Desde Gente de Paz siempre hemos mantenido una línea aperturista, en la que cualquier Hermandad de cualquier rincón de nuestra tierra tiene su sitio en este humilde espacio virtual. Además, y gracias a las ventajas que nos ofrece Internet, podemos asomarnos a momentos y chicotás inolvidables que han tenido lugar por las calles de nuestra vieja Andalucía, y que suponen todo un deleite para los sentidos. Hoy nos gustaría rescatar un momento apoteósico del Domingo de Ramos jienense de 2018, que a pesar de estar teñido de cierta incertidumbre por la meteorología, fue brindado a los cofrades de la ciudad.
Nos situamos en la noche del Domingo de Ramos de la capital del Santo Reino, concretamente en la calle Llana en torno a las 11 de la noche. La Hermandad de la Estrella se dispone a recorrer las calles jienenses en su itinerario de vuelta al Convento de la Purísima Concepción. El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Piedad se levanta y comienza a hacer sonar su música la brillante Agrupación Musical de la Estrella de Jaén, perteneciente a la propia Cofradía. Desde ese preciso instante, la formación jienense brinda a su amado titular cristífero toda una lección de amor, entrega y, por qué no decirlo, excelsa calidad musical. Los músicos de la Estrella intepretaron, sin cesar, diez marchas procesionales engarzadas entre sí que llevaron al paso hasta la calle García Requena, con un magnífico hacer de la cuadrilla de costaleros.
Sonaron las composiciones «In Memoriam», «Lágrimas de Pasión», «Sueños de Luna Gitana», «Presentado a Sevilla», «Rocío del Cielo», «Entregado a su Pueblo», «La Saeta», «Reina de mi Amargura», «La Salve» y «Oración» en un derroche de corazón y talento por parte de la banda capitalina durante, nada más y nada menos, que 37 minutos de oración hecha música de forma ininterrumpida. Una mezcla de estilos, además, que viene a reflejar a la perfección la riqueza del repertorio de la Agrupación Musical de la Estrella. Cabe destacar el hecho de que, a pesar de que el paso de misterio arría en algunas ocasiones, y que incluso se produce un relevo de costaleros, la banda no cesa de tocar marchas engarzadas en ningún momento. Sin duda, una perfecta forma de realizar una ofrenda a modo de oración hecha música por parte de sus músicos.
En opinión de que les escribe, este irrepetible momento es fiel reflejo de la riqueza que tenemos en nuestra, que va mucho más allá de lo que suceda en la capital andaluza. Por desgracia, muchas chicotás, interpretaciones de marchas sin cesar o momentos cargados de belleza estética pasan inadvertidos en este mundillo cofrade que tiende a dejarse llevar en demasía por las modas. El momento del que podemos disfrutar merced a las herramientas que nos ofrece Internet y del que venimos hablando a lo largo del artículo, sirve al cofrade para enamorarse más si cabe de esta bendita locura llamada Semana Santa. Vaya desde estas humildes líneas mi aplauso tanto para la Agrupación Musical de la Estrella como para la cuadrilla del Señor de la Piedad de Jaén por esos cuarenta minutos apoteósicos de pasión y amor a través de la música y la trabajadera.





