Daniel Albarrán compondrá la marcha del cincuentenario de la Virgen del Dulce Nombre de Bellavista

La Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista comienza a vislumbrar en el horizonte una cita que marcará el devenir de la corporación en los próximos meses, la celebración del medio siglo de vida de su dolorosa. Con tal motivo, la corporación hispalense ha anunciado que entre los actos que configurarán tan hermosa efemérides se encuentra el estreno de una marcha que será compuesta por el compositor Daniel Albarrán, un autor con una marcada formación autodidacta que ya cuenta en su haber con un buen número de interesantes piezas en las que ha dejado muestra de su particular modo de entender la música procesional.

El origen de la Virgen del Dulce Nombre se remonta a la fundación de la parroquia en la que habita, en 1968. Su primer párroco, Jose Antonio Pérez Domínguez de la Rasilla, tras constatar que la feligresía contaba con pocos católicos practicantes, recibió la propuesta de fundar una Hermandad en torno a una imagen mariana capaz de atraer a los vecinos a la recién nacida Parroquia. El párroco trató con el joven imaginero Luis Álvarez Duarte al que le encargó una imagen dolorosa de la Virgen añadiendo que no tenía dinero para pagarla. Se le entregaron 5.000 pesetas y, al no poder recaudar más, se le dejaron a deber 15.000.

Álvarez Duarte concibió una dolorosa que fue presentada el sábado 28 de Junio de 1969. Se intentó que tan preciosa imagen recogiera en sí el momento en que la Virgen María, consciente del fruto de sus incontables Dolores y de su Compasión al pie de la cruz, esperaba ya anhelante la Resurrección. De ahí su advocación, María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión. Fue bendecida por el párroco de San Lorenzo, José Camacho. En este acto inicial la Virgen vistió saya blanca bordada de Madre de Dios de la Palma, y manto también blanco y una corona de la Virgen del Dulce Nombre, titular de la Hermandad madrina. Desde entonces, la dolorosa de Bellavista se convirtió en el eje indiscutible sobre el que se cimentó una devoción que ha ido creciendo de manera imparable en las últimas décadas y que celebrará su primer medio siglo en 2019.