El candidato David Torres, que aspira a dirigir los próximos cuatro años la Hermandad de la Estrella, continúa desvelando las premisas básicas de su proyecto, con las que pretende recabar el apoyo mayoritario de sus hermanos en aras de plasmar su propuesta. Tras haber desgranado la visión de la candidatura que encabeza acerca de áreas esenciales como la juventud de la hermandad, la comunicación digital o el criterio estético que debe prevalecer en los cultos de la hermandad, ha querido poner sus miras en la estación de penitencia.
En este sentido, Torres ha asegurado que la cofradía optó en sus orígenes “por una línea estética basada literalmente en la cultura cofrade de la Semana Santa de Sevilla”, que “se convirtió a partir de entonces en la principal fuente de enriquecimiento e inspiración” de los hermanos que participaron en los primeros años de la hermandad, fuente de la que “bebían sin disimulo y sin complejo alguno, convencidos y atraídos por esa idea”. El candidato afirma que “en ese camino siguieron, hasta comprobar que era el acertado, cuando quedaron sorprendidos con la repercusión que la celebración que cada uno de sus actos tenía, y, sustancialmente desde la realización de la primera Estación de Penitencia, que resultó ser clave para convertir la cofradía de la Estrella en un revulsivo para la Semana Santa de Córdoba, en voces de numerosas personas que integraban nuestro maravilloso mundo cofrade”. Por ello, Torres estima que “los hermanos de la Estrella deberíamos tener siempre presente cual es nuestro origen y la verdadera razón que da sentido a nuestra estética como cofradía, la cual quedó conformada como otra de nuestras señas de identidad y que a su vez tanto nos ha aportado en materia humana”.
Un aspecto llamativo de su propuesta estriba en integrar en el cortejo penitencial de la cofradía “delante del paso de palio, por ser éste quien porta a la imagen de nuestros Sagrados Titulares más antigua en el barrio, una representación formada por al menos una pareja de personas uniformadas con el antiguo traje de personal laboral de ferroviarios de España, o incluso con el de gala del Regimiento de Ferrocarriles”, como medio para recordar “al gremio que tan arraigado estuvo en el barrio que acogió a nuestra hermandad, y que la empujó a través de sus familias, la consolidó y la hizo crecer. Dicha representación, aportaría también hoy sin duda a nuestro cortejo cada Lunes Santo, un toque de singularidad y peculiaridad de cara al público que presencia cada año nuestra Estación de Penitencia”.





