El viejo costal, Opinión

De la misma madera…

Cuando crees que pocas cosas te pueden sorprender, vienen una vez más a dejarte patidifuso, y es que el mundo de las cofradías y de los cofrades es lo que tiene.

Se presentan dos hermandades, Quinta Angustia y Dolores de Alcolea, como candidatos a formar parte de la Semana Santa Cordobesa, y cosa rara, son las propias hermandades de nuestra ciudad las que lo impiden, bueno todas no, a la primera solamente dieciocho, otras quince parece ser que sí lo deseaban, en el caso de la segunda treinta en contra y dos a favor, todos los votos en el más estricto secretismo como han de ser las cosas claras de los estamentos democráticos de nuestra ciudad, será para dar ejemplo.

Y tenía razón D. Manuel, en su artículo “Justificar o no justificar, he ahí la cuestión”, cuando aludía a la injustificación del voto, ese es centro de la cuestión, yo creo que nunca un grano debe despreciar al grano que llega, si fuese así nunca se haría granero, y de estas conductas estoy saturado, conductas en todos los niveles, laborales, políticos, y cofrades.

Descarto por principio que ambas cofradías cumplen con una probada calidad artística, y que hasta la fecha he visto la seriedad de ambas en las calles de nuestra ciudad, en la de Alcolea por conocerla ya que he participado en su salida como costalero, y la Quinta Angustia la he señalado alguna vez como ejemplo de orden y seriedad en la calle.

Quinta Angustia dispone de cuatro titulares, teniendo entre ellos la imagen gótica de un crucificado más antigua que existe en Córdoba, y además fue erigida como canónica por decreto de nuestro Reverendo Obispo, hace solamente dos años, y cosas de la vida, del mismo palacio donde fue nombrada, ha salido la determinación de nuestra Agrupación de ser rechazada.

Ya hace tiempo en mi columna de opinión bajo el titulo de “Por mirar, se mira para otro sitio…” ya se recogía tras la primera negativa de la Cofradía de los Dolores de Alcolea lo que disponen los estatutos de la Agrupación que “en su mismo preámbulo fija como primer objetivo el integrar en la Agrupación a las Hermandades, y Cofradías de Gloria y a las Sacramentales no agrupadas”, por lo que aún alcanzo menos a entender las negativas votadas.

Como no entiendo esto, me paso el día preguntando a los que tienen opiniones que entiendo de peso, y divergen, desde los motivos económicos, a que algunos componentes de su Junta de Gobierno no son del agrado de los que dirigen o forman parte de la Agrupación en estos momentos, otros por motivos personales, por envidias, y una interminable lista, que finaliza con la falta de elementos de su guion.

Que no tiene paso, cosa fácil de arreglar, es solo cuestión de tiempo, que le faltan elementos en su guion, tan solo es cuestión de tiempo, que no es del agrado de los votantes parte de la Junta de Gobierno de esta hermandad, nada que no se arregle en unas elecciones, que tocamos a menos en el reparto de las ayudas, cierto, pero entre todos creo que apenas se nota lo que puedan aportar a esta incipiente cofradía.

Todos motivos distantes y distintos. ¿No sería mejor explicar la razones de lo discutido en esta reunión, o razonar las causas que han llevado a esta negativa?, seguro que es mejor que dejar al aire y a la libre consideración de los cofrades las causas del impedimento, razonadas o no, pero mejor que esta indeterminación en cuestiones tan serias como es el engrandecimiento de nuestra Semana Santa.

De todas maneras estas cuestiones se van a repetir, así lo determinan los padecientes y pacientes Hermanos Mayores, y lo diré siempre, hay que mirar al resto de las cofradías de Córdoba, así como a los barrios periurbanos, Santa Cruz, Villarrubia, Veredón de los Frailes, etc.

Ya solo queda dejar al menos una conclusión para toda esta sin razón, ante la falta de información y razonamiento más o menos cuerdo, bien vale cualquier explicación, buena o mala, pero tener al menos una, y es que no hay peor cuña que la de la misma madera.