La Hermandad del Amor es encuentra inmersa de lleno en un proceso electoral, que dio comienzo el pasado 24 de mayo, curiosamente el mismo día que en Gente de Paz lanzamos la pregunta de cuándo serían convocadas estas elecciones en la Hermandad del Cerro, casualidades de la vida. Un proceso que culminará con la celebración del Cabildo de Elecciones el próximo 1 de Julio.
Con esta celebración debería ponerse fin a la situación singular en la que la corporación del Domingo de Ramos se encuentra desde septiembre de 2015, fecha en la que tras varios aplazamientos no existió ningún candidato a Hermano Mayor que contara con la aprobación del Consiliario de la hermandad, Antonio Murillo, motivo por el cual el Obispado nombró una Junta Gestora que estuvo presidida por Miguel Angel de la Torre, y posteriormente, tras la dimisión de éste, por Rafaela Vazquez, que la ha presidido durante los últimos siete meses.
Este viernes concluye el plazo de presentación de candidaturas. Un plazo que se adecua a los plazos en los estatutos de la cofradía si bien hay voces cercanas a la hermandad que entienden que no respetan lo que establece la Norma Complementaria al Estatuto Marco dictado por la Diócesis de Córdoba, que prevalece sobre la norma individual, motivo por el cual si algún hermano quisiera impugnar las elecciones, podría hacerlo.
A escasas horas de que concluya el mencionado plazo y entre diversos rumores que han venido apuntando a la posibilidad de que fuesen dos las candidaturas en liza, lo único que parece confirmado es que Rocío Arranz García ya ha recibido el visto bueno del Consiliario y ha recogido las firmas pertinentes para presentar su candidatura, que tiene intención de hacer efectiva antes del viernes.
De concretarse este extremo y no concurrir una segunda lista, podría ser que la primera vez que la hermandad del Cerro tuviese una Hermana Mayor, en una hermandad en la que la presencia de mujeres es notoria, no en vano ha sido la primera corporación cordobesa en disponer de una cuadrilla costalera femenina, a la que en su día perteneció Arranz. Sea como fuere y, a falta de que todo termine concretándose, todos los indicios apuntan a que ha llegado el momento de que recupere la deseada normalidad en la hermandad de la Barriada de Fray Albino.





