El balance (y II)

Jornadas

El Domingo de Ramos se vivieron importantes retrasos, entrando los palios de la Amargura y la Estrella alrededor de una hora más tarde de lo habitual. El Martes Santo, a pesar de levantar tantas críticas, resultó ser el antídoto para una jornada que llevaba arrastrando el problema de los horarios desde hace años. Las imágenes del Cristo de la Buena Muerte perdiéndose por la Campana o el andar de la Presentación al Pueblo de San Benito fueron las mejores estampas de una jornada que demostró ser eficaz. El Miércoles Santo volvió a mostrar sus deficiencias, como los problemas que se originan a la salida de los Panaderos. Por delante avanza el Cristo de Burgos, mientras que la Lanzada se aproxima y todavía tiene que salir la última hermandad de la jornada. Algunos se preguntaron qué habría pasado si la lluvia hubiera hecho acto de presencia. Probablemente se habrían vivido escenas como las que sucedieron en 2013, cuando la Lanzada aceleró el paso protagonizando un desagradable momento donde los pitos y los gritos se convirtieron en repertorio musical improvisado. El Jueves Santo discurrió sin problemas y durante la Madrugada pudimos comprobar que la Macarena entraba antes de lo previsto, cumpliendo lo que deseaba su junta de gobierno. El Viernes Santo todas las hermandades se echaron a la calle a pesar del 40% de riesgo de lluvia, lo que provocó estampas como la del Cachorro bajo un cielo encapotado o el Nazareno de la O con un capote.

Marchas

En su centenario, “Soleá dame la mano” se ha convertido en la marcha más interpretada, en una vuelta al pasado donde una de las grandes bandas sonoras de la Semana Santa ha regresado sobre todo a zonas como la Campana. En cuanto a hermandades, “Pasan los Campanilleros” monopoliza el repertorio musical de la corporación de las Siete Palabras, escuchándose durante gran parte de su recorrido, tanto a la idea como a la vuelta. En lo que respecta a esta hermandad, la recuperación de la guardia civil tras el palio despertó aplausos que se escucharon a lo largo del itinerario, sobre todo a la ida.

Exornos

Que los pasos de Cristo eran de claveles rojos año tras año parece estar en desuso. En las últimas épocas hemos asistido a la aparición del corcho, los montes silvestres y, en los palios, la exuberancia y el abanico de tonalidades han enriquecido los pasos hasta tal punto que asistimos a una revolución donde el aspecto floral está cuidado al máximo detalle. La Soledad de San Buenaventura lucía un exorno compuesto por rosas, eryngiums, jacintos, pittosporum, calas y helecho de coral plata. El Cristo de San Bernardo, con su característico monte de claveles y lirios, una de las estampas clásicas que nos reconcilia con el Miércoles Santo. La Esperanza de Triana, en su estilo, con delphinium, rosas pink mondial, rosas geraldine, rosas spray, dendrobio, retama, paniculata, magnolia skeleton con pan de oro y helecho Jericó. También destacaron los exornos de los dos pasos del Resucitado. Un amplio catálogo de nuevas flores y plantas en los pasos que, de seguir así, pronto estarán recogidos en una obra sobre los exornos florales en la Semana Santa de Sevilla.

Atavíos

Hemos visto al Nazareno de Pasión con una de las mejores túnicas que posee y también vimos a la Macarena con el manto de tisú. La Soledad de San Buenaventura vuelve a mostrar toda su belleza gracias al buen hacer de Grande de León. Sin embargo, los asistentes han elogiado sobre todo a la Piedad de la Mortaja. Su paso por la plaza de San Martín se convirtió en un lleno absoluto. Los comentarios, muy positivos.