El Cachorro convocará un cabildo extraordinario para reformar el paso del Cristo

El periodista José Gómez Palas ha adelantado que la hermandad del Cachorro va a convocar a sus hermanos a un cabildo de carácter extraordinario, orientado a valorar y en su caso aprobar una reforma del paso del Santísimo Cristo de la Expiración. Una reforma que consistiría en la sustitución de los candelabros por otros de menor volumen, ya que se considera que los actuales limitan la visión del cristo, suprimir parte de los elementos de plata distribuidos por el canasto y ejecutar unos nuevo faldones bordados.

Cabe recordar que el paso de la cofradía fue estrenado en 1974, según un diseño elaborado por Manuel Guzmán Bejarano en 1968, siendo ejecutados los respiraderos por el propio Guzmán Bejarano en 1974, mientras que los faroles, las cartelas, los ángeles y los profetas fueron realizados en plata, también en 1974, por el tándem conformado por Juan Borrero y Francisco Fernández. Posteriormente, a finales de los años 90, el paso sufrió una reforma de la que salieron la nueva canastilla, las maniguetas y los seis candelabros de guardabrisas, realizados por Manuel Guzmán Bejarano y los arcángeles realizados por José Antonio Navarro Arteaga. Una reforma que conllevó adicionalmente una elevación del calvario de tal modo que los nuevos candelabros, diseñados para aportar más luz al conjunto del altar itinerante, no perjudicase la visión del crucificado de Ruiz Gijón.

El paso de Guzmán Bejarano vino a sustituir el que utilizó la cofradía de la calle Castilla desde 1929, que fue vendido a la hermandad de la Sagrada Cena de Jerez de la Frontera, destino de buena parte de las joyas que la Sevilla del siglo XX fue descartando para regocijo de los cofrades jerezanos. Una medida que, tal y como recuerda el propio Gómez Palas, obedecía a cuestiones relacionadas con el considerable peso del conjunto, en una época en la que una serie de factores, la inexistencia de hermanos costaleros, la condición de cofradía del Viernes Santo, con lo que ello implicaba en términos de esfuerzo acumulado para las cuadrillas profesionales y la situación geográfica de la hermandad, considerablemente alejada dela Santa Iglesia Catedral, provocaba ciertas dificultades para que el paso regresara con la solvencia deseada a su templo.

La decisión de acometer la reforma, que deberá ser aprobada por la asamblea general de hermanos, máximo órgano de decisión de la hermandad, deriva de un profundo estudio realizada por una comisión de eruditos, miembros de junta de gobierno y de la junta consultiva de la hermandad y ha deparado un profundo debate que se añade al que ha generado este trono casi desde su estreno en los años setenta. En el caso de que el cabildo respalde la reforma, la previsión apunta a que será 2020 el año en el que el conjunto esté completamente culminado. Una reforma que se complementaría con la realización de unos faldones bordados con la intención de que el conjunto quede completo de manera definitiva.